• La diputada regional Pilar Fernández Pardo, portavoz de Sanidad, afirma que diez comunidades autónomas se plantean prohibirlas ante el abuso en el consumo entre niños y adolescentes
  • Un estudio de la Universidad de Oviedo advierte de que estas bebidas pueden generar efectos adversos en el sistema cardiovascular, digestivo, endocrino y sobre la salud mental, con mayor peligro si se mezclan con alcohol

La diputada regional del Partido Popular y portavoz de Sanidad, Pilar Fernández Pardo, defendió hoy la regulación legal en Asturias de las llamadas bebidas energéticas, en lo relativo a la venta y consumo, con el objetivo de proteger la salud de los menores.

Fernández Pardo destacó que los médicos coinciden en alertar de los efectos dañinos de estas bebidas, y en la actualidad diez comunidades autónomas se plantean ya prohibirlas.

La diputada popular afirmó que existen “datos contundentes y estudios rigurosos que confirman que existe un abuso del consumo de estas bebidas entre niños y adolescentes”, y citó en concreto un reciente informe de la Universidad de Oviedo, a cargo de investigadores del Grupo de Conductas Adictivas, en el que se reclama que se adopten medidas para rebajar el consumo juvenil, ya que un 22 por ciento de adolescentes las toma semanalmente.

A su vez, el Plan Nacional sobre Drogas de 2022 alerta de que nada menos que el 45 por ciento de los jóvenes entre 14 y 18 años las consumen con frecuencia, “y lo más grave es la tendencia claramente al alza”.

Fernández Pardo advirtió del alto contenido en cafeína, taurina, azúcares y otros estimulantes como guaraná, que pueden generar efectos adversos en el sistema cardiovascular, digestivo, endocrino y sobre la salud mental de nuestros menores, y añadió que “más peligrosa es aún su combinación con el alcohol”.

Para hacer frente a esta situación, el PP registró el pasado 25 de octubre una iniciativa en la Junta General para conocer si el Gobierno del Principado piensa adoptar alguna medida en relación con este tipo de bebidas energéticas.