- La diputada regional del PP Gloria García asegura que la consejera de Educación conocía ya la situación que ahora constata un informe el Servicio de Prevención en Riesgos Laborales del Principado: “La consejera optó por callar y tapar”
- El informe de Prevención en Riesgos Laborales del Principado constata formas de trato incorrectas, lenguaje verbal agresivo, voces, presiones, burlas o discriminación por razón de sexo por parte de la jefatura hacia los trabajadores del Servicio de Inspección Educativa
- Los populares dudan de que la consejería adopte ninguna medida para solucionar este problema ya que hasta ahora no ha hecho nada al respecto. “La consejera ya ha restado importancia al informe y ha dejado caer que esto es una vendetta de los inspectores”, advierte García
La diputada regional portavoz de Educación Gloria García exigió hoy al presidente del Principado, Adrián Barbón, que “dé la cara” e intervenga ante la “gravedad” de la situación el servicio de Inspección Educativa del Principado; tras las constadas constantes irregularidades y abusos cometidos por parte de los jefes de servicio hacia los trabajadores sin que la consejera haya tomado ningún tipo de medida al respecto, dando muestra de una actitud “negligente”.
Una situación que la consejera de Educación conocía perfectamente, pues representantes de los trabajadores mantuvieron incluso reuniones con ella para trasladarle estos hechos. Pero, “la consejera de este Gobierno de Barbón que se autodenomina feminista, optó por callar y tapar”.
Tras la denuncia de 19 trabajadores del servicio de Inspección Educativa puesta en conocimiento en septiembre del 2024 ante el Servicio de Prevención en Riesgos Laborales del Principado, Prevención de Riesgos Laborales ha emitido un informe este mismo mes que “los trabajadores perciben con frecuencia conflictos interpersonales desencadenados desde la jefatura y ocasionados por formas de trato incorrectas”.
Dice asimismo el informe que “se perciben comportamientos, actitudes y formas de trato incorrectas (lenguaje verbal agresivo, voces, presiones, recriminaciones en público, burlas…), que serían atribuidas a la jefatura”. Y que “la percepción de manifestaciones de violencia verbal por sexo es superior en mujeres que en hombres”.
También, entre otras cuestiones, “se percibe discriminación en el trabajo hacia determinadas personas por razón de sexo, formación y perfil profesional. Se atribuyen a la jefatura un trato diferencial a través de decisiones, actuaciones o comentarios”.
Y, ahora, manifiesta García, después de que haya trascendido públicamente esta “escandalosa” situación; “la consejera dice que tiene un plan aunque resta importancia al informe, deja caer que es una vendetta de los inspectores de Educación e intenta ceñirse solamente al jefe de servicio (que se jubila en dos meses) cuando sabe que las denuncias recaen principalmente en la jefatura adjunta (a quien, casualmente, nombró directamente la propia consejera)”.
El propio informe de Prevención en Riesgos Laborales concluye que “en base a las fuentes de riesgo psicosocial detectadas, se deberá desarrollar la planificación de las actividades preventivas estableciendo las actuaciones que llevarán a cabo y su orden de prioridad así como los medios materiales, técnicos y humanos que sean necesarios para su puesta en marcha, control y seguimiento”.
Sin embargo, los populares dudan de que la consejería aplique ninguna medida al respecto, ya que la consejera permitió durante todo este tiempo a los jefes de servicio desarrollar las conductas y actuaciones que constata este informe.