• El diputado regional Andrés Ruiz afirma que la factura fiscal del Principado sobre los asturianos ha pasado de 2.496 a 3.770 millones de euros desde que gobierna Barbón, “con una recaudación que galopa a lomos de la inflación y una subida del 65 por ciento en el IRPF por negarse a deflactar el impuesto”
  • “Barbón ni quiere ni puede, porque su socio de Gobierno ya se ha negado, hacer una rebaja fiscal; lo que pretende es montar un discurso electoral que disfrace la asfixia a la que somete a los asturianos”

El diputado regional del Partido Popular Andrés Ruiz, portavoz de Economía y Hacienda, acusó hoy al Gobierno regional de Barbón de “ser el más caro de la historia y a la vez el que peor gestiona el dinero de los asturianos”, y destacó que “el único camino para que los ciudadanos de Asturias paguen menos impuestos es que gobiernen Álvaro Queipo y el PP”.

Andrés Ruiz alertó de que la factura fiscal del Principado sobre los asturianos ha pasado de 2.496 millones de euros en 2019 a los 3.770 millones de euros previstos por la vía de impuestos directos e indirectos para este ejercicio. “Las tensiones internas del Gobierno lo hacen incapaz de ofrecer una bajada de impuestos real a los asturianos, su gestión está lastrada por el incumplimiento de la regla de gasto y sus promesas de inversiones son una mentira que ya nadie se cree”, añadió.

El parlamentario popular subrayó que “mientras la recaudación galopa a lomos de la inflación, este Gobierno es incapaz de bajar los impuestos para devolver a los trabajadores asturianos el esfuerzo fiscal al que están sometidos; mientras que el salario medio se estanca en Asturias, el Gobierno de Barbón se niega a deflactar la tarifa del Impuesto sobre la Renta y recauda un 65 por ciento más con él que cuando llegó al Gobierno, o mientras que la crisis de la vivienda hace imposible a muchos asturianos acceder a su residencia habitual en propiedad, Barbón ha duplicado sus ingresos por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, haciendo del crecimiento de los precios en el mercado residencial su negocio más rentable”.

Ruiz señaló además que la falta de una política fiscal competitiva con las regiones vecinas del Noroeste, en impuestos como el de Actividades Económicas o el Impuesto de Sucesiones, “hace que emprender sea más costoso y que la deslocalización de rentas nos haga perder a grandes inversores para nuestras empresas”.

“Sin embargo, Barbón lleva meses repitiendo que va a pensar en las clases medias en su enésima propuesta fiscal. Me pregunto cómo lo hará, si su socio de Gobierno ya se ha negado en redondo a una bajada de impuestos real. ¿Cómo se ayuda a las clases medias si no va a bajar los tipos impositivos a las rentas medias? ¿Cómo se ayuda a las clases medias si te niegas a eliminar la fiscalidad sobre las herencias? ¿Cómo se ayuda a las clases medias si miras hacia otro lado mientras recaudas cada día más y más por una crisis de vivienda que se come los ahorros y las rentas de las familias asturianas? Barbón ni quiere ni puede hacer una rebaja fiscal. Lo que quiere es montar un discurso electoral que disfrace la asfixia fiscal a la que somete a los asturianos”, resaltó.

Andrés Ruiz recordó que, ante esta situación, “el Partido Popular ya ha propuesto, y lo seguirá, un ambicioso plan de reforma fiscal que supondrá que, en la próxima legislatura y bajo la presidencia de Álvaro Queipo, se produzca la mayor bajada de impuestos de la historia del Principado de Asturias”.

El diputado del PP se refirió también a la gestión que se hace de los recursos que salen del bolsillo de los asturianos, y denunció problemas de enorme relevancia: el incumplimiento de la regla de gasto, el final de los fondos europeos extraordinarios y un sistema de financiación autonómica que continúa siendo insuficiente para cubrir el coste real de los servicios públicos fundamentales. “Todo ello dibuja un escenario de excepcionalidad que exige actuar con rigor, transparencia y planificación”.

El portavoz popular de Economía recalcó que los datos son claros: “Según el Ministerio de Hacienda, Asturias incumplió la regla de gasto en 2025 al registrar un incremento del gasto computable del 4,9 por ciento, y por ello reclamamos al Gobierno del Principado que venga a la Junta General a aprobar su techo de gasto, como hacen otras autonomías, y si Barbón se niega, será el Partido Popular quien traiga ese debate”.

Citó asimismo la preocupación por el creciente coste de nuestra deuda durante los próximos años, del que alerta FEDEA, debido a la elección del tipo variable frente al fijo. “Asturias gastará en intereses en este 2026 un total de 130 millones de euros sobre una deuda pública de 3.956 millones de euros, por ejemplo, 14 millones de euros más que los 116 millones que gastará Extremadura con una deuda de 5.276 millones, o más del doble que Cantabria, que paga 59 millones con una deuda de 3.254 millones.

Respecto a la ejecución de inversiones, “un ejercicio más todo apunta a que se volverán a destapar las mentiras que el Gobierno de Barbón cuenta a los asturianos en cada presupuesto. Se afanan en anunciar, a bombo y platillo, unas inversiones récord cada año que, sin embargo, cuando llega el momento de ejecutarlas y hacerlas realidad, dejan casi la mitad del dinero previsto sin gastar”.

Así, recordó que, en 2025, la ejecución presupuestaria en inversiones fue de tan solo el 56 por ciento, dejando sin gastar 465 millones de euros de las partidas previstas. “Si ampliamos la mirada al conjunto de la legislatura, entre 2023 y 2025, el Gobierno de Barbón dejó sin ejecutar 1.300 millones de euros en inversiones, datos que ahondan en la gran mentira presupuestaria de Barbón: las inversiones presupuestadas se han convertido en la gran propaganda de sus presupuestos, ya que desde que llegó a la Presidencia del Principado, la ejecución de los capítulos inversores se ha desplomado, pasando del 79 por ciento en 2019 al 56 por ciento en 2025”.

Y para 2026, “si la ejecución se mantiene en los niveles de los últimos años, y los datos actuales apuntan a que ese es el camino, podemos pronosticar que este año quedarán sin gastar en torno a 480 millones de euros, que no son una cifra abstracta ni números en el aire, son inversiones que no se hacen realidad: carreteras que no se mejoran, hospitales y centros de salud que no se construyen o reforman y vivienda pública que no se pone a disposición de los asturianos, promesas presupuestarias que vuelven a quedarse en el papel”.

“Los asturianos pagan más impuestos, mientras el Gobierno se niega a devolverles parte de ese esfuerzo fiscal; las familias afrontan una crisis de vivienda cada vez más difícil, mientras la recaudación a costa de la vivienda aumenta; los autónomos, empresarios e inversores se encuentran con una fiscalidad menos competitiva que la de nuestros vecinos, y, al mismo tiempo, el gobierno incumple la regla de gasto, afronta un creciente coste de la deuda y es incapaz de ejecutar buena parte de las inversiones que anuncia”, resumió.

Andrés Ruiz afirmó que, por tanto, “el problema no es que Asturias necesite sacar más dinero de los impuestos de los asturianos, el problema es que el Gobierno de Barbón recauda cada vez más y gestiona cada vez peor”.

Frente a esta realidad, el diputado destacó que el Partido Popular de Asturias tiene claro cuál es el camino: bajar los impuestos a los asturianos, hacer una gestión rigurosa y transparente de los recursos públicos, mejorar la planificación financiera y convertir las inversiones presupuestadas en inversiones reales, porque los asturianos no necesitan más propaganda ni más promesas que se quedan en el papel, necesitan un gobierno que gestione bien su dinero, que deje de aumentar su presión fiscal y que sea capaz de transformar esos recursos recaudados en mejores servicios, más oportunidades y más inversiones”.