●         La diputada regional del PP Pilar Fernández Pardo califica esta campaña de “chapucera, errónea y peligrosa”, por el envío de cartas personalizadas vía correo postal ordinario a los consumidores habituales de benzodiacepinas

●         La consejera mintió respecto al número de cartas enviadas: Se dijo que fueron enviadas más de 4.500 y hoy habló de 160 cartas: “Es muy grave”, censura Fernández Pardo

●         El Gobierno de Barbón reconoce que el 50% de los médicos a los que se les propuso la campaña rechazaron participar en ella

La diputada regional del PP portavoz de Salud Pilar Fernández Pardo advirtió hoy a la consejera de Salud que ya hay en marcha denuncias de pacientes ante la Agencia Española de Protección de Datos por la vulneración de la confidencialidad por parte de la consejería en la campaña #DormirSinPastillas, y que esto podría tener como consecuencia la apertura del correspondiente proceso sancionador.

La diputada Fernández Pardo exigió hoy explicaciones a la consejera de Salud en comisión en la Junta General del Principado por una campaña que la diputada popular calificó de “chapucera, errónea y peligrosa” ya que supuso el envío de cartas personalizadas por correo postal ordinario a los consumidores habituales de benzodiacepinas, utilizando para ello los datos confidenciales de miles de pacientes contenidos en su historia clínica sin su consentimiento.

“Compartimos el fondo de la campaña, que es reducir el consumo de estos fármacos, pero reprobamos las formas por que se han cometido graves errores e irregularidades”, censuró la diputada regional en el Parlamento asturiano durante la comparecencia de la consejera a instancias del PP.

Fernández Pardo consideró además “muy grave” que la consejera haya mentido respecto al número de cartas enviadas, pues inicialmente se dijo que habían sido enviadas 4.500 cartas y hoy en comisión habló de 160 cartas.

Asimismo, la consejera reconoció hoy en la Junta que el 50% de los médicos a los que se les propuso la campaña no dieron su consentimiento a participar en ella.

Sin embargo, en Asturias la consejería usurpó el papel que corresponde a los profesionales sanitarios, e hizo uso de sus nombres pero sin firma.

Pilar Fernández Pardo preguntó en última instancia a la consejera por “quién es el responsable” de esta campaña; pero la consejera no solo no lo aclaró sino que “tras escucharla, nos quedamos aún más preocupados”, aseguró la diputada.

Por último, la diputada del PP aclaró que en otras comunidades autónomas (como Murcia, Andalucía o Madrid) se realizaron campañas similares pero que en todas ellas la estrategia se circunscribió a la relación médico-paciente; dentro de las consultas de Atención primaria y hospitalarias, e incluso en las oficinas de farmacia, proporcionando información y asesoramiento de manera directa y confidencial.