- El diputado Andrés Ruiz destaca que “desde que Adrián Barbón es presidente, el presupuesto del Principado ha crecido un 54,5%, un incremento desbocado que no se ha traducido en una mejora real de los servicios públicos
- “Mientras los asturianos ven cómo se dispara el precio de la cesta de la compra, de la vivienda o de la energía, el Gobierno socialista aprovecha esa inflación para recaudar más y financiar su gasto descontrolado”
16 de diciembre de 2025.- El diputado del grupo parlamentario popular Andrés Ruiz ha denunciado hoy que el Gobierno del Principado vuelve a presentar, un año más, unos presupuestos “malos, inflados y cada vez más caros”, marcados por la obsesión del Ejecutivo socialista por gastar más sin garantizar una gestión eficiente de los recursos públicos.
Tal como ha explicado hoy Ruiz en rueda de prensa, “desde que Adrián Barbón es presidente, el presupuesto del Principado ha crecido un 54,5%, un incremento desbocado que no se ha traducido en una mejora real de los servicios públicos. Basta con preguntar a los ciudadanos si la sanidad, la educación o los servicios sociales están hoy mejor que hace seis años. La respuesta es clara: pese a gastar más, el servicio es peor”, ha señalado.
El origen de esta burbuja presupuestaria está, según el parlamentario, en una subida encubierta de impuestos. Desde 2022 —primer año del fuerte incremento del coste de la vida— los ingresos tributarios del Principado han aumentado un 46%. Solo este año, la recaudación crecerá en 329 millones de euros, un 5% más.
Este aumento no responde a una mayor actividad económica, sino a la inflación y a la negativa del Gobierno de Barbón a deflactar los impuestos. “Mientras los asturianos ven cómo se dispara el precio de la cesta de la compra, de la vivienda o de la energía, el Gobierno socialista aprovecha esa inflación para recaudar más y financiar su gasto descontrolado”, denuncia Ruiz.
En términos claros: “Barbón recauda 1.500 euros más al año por cada asturiano. Esa es la verdadera vía fiscal asturiana que se esconde tras la propaganda, una fiesta presupuestaria que le pagamos entre todos”.
El diputado del Partido Popular ha puesto el foco en dos figuras impositivas que ejemplifican esta política: El IRPF y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP).
Según detalló Andrés Ruiz, la recaudación autonómica por IRPF ha pasado de 1.093 millones de euros en 2022 a los 1.690 millones previstos en 2026, casi 600 millones más, un incremento del 54,7%. Frente a esta subida, el Gobierno presume de un reciente “maquillaje fiscal” de 38 millones y de deducciones por valor de 92 millones. “En total, 130 millones frente a 600 millones de aumento real de recaudación. Nos cobran seis euros de más y nos venden que nos perdonan uno”, critica. Además, las rentas medias, las que oscilan entre 33.000 y 53.000 euros, soportan uno de los tipos más altos de España, el 19,2%. “Barbón ha convertido a las clases medias en su cajero automático”, subrayó.
En cuanto al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, Ruiz incidió que en plena crisis de acceso a la vivienda, la recaudación por ITP aumenta en 16,8 millones de euros en solo un año, un 10,8% más, al ritmo del encarecimiento de la vivienda usada. “Mientras cientos de asturianos no pueden comprar una casa para vivir, el Gobierno socialista se lucra del aumento de los precios”, han señalado.
La alternativa
Frente a este modelo, ha abundado Ruiz, el PP ha presentado un plan fiscal con medidas claras que se traducen en “acompasar los tramos del IRPF a la inflación y al coste real de la vida, bajar los tres primeros tramos e igualar Asturias a las economías de su entorno; establecer un tipo del 0% en el ITP para menores de 35 años, zonas despobladas o en riesgo de despoblación y colectivos vulnerables y eliminar el Impuesto de Sucesiones para parientes cercanos y ampliar los beneficios fiscales para colaterales y no familiares.
“El Gobierno socialista pretende vender como un éxito gastar cada vez más dinero, cuando en realidad está recaudando 1.500 euros adicionales al año por cada asturiano”, concluyó. “Barbón exprime a las clases medias, desatiende a los autónomos, se aprovecha del encarecimiento brutal de la vida y ha encontrado en la vivienda una nueva fuente de financiación para su burbuja presupuestaria”. “La política fiscal del Gobierno asturiano es el sufrimiento de los asturianos: estamos pagando con nuestros impuestos la fiesta del señor Barbón”, zanjó.