• La diputada regional Gloria García recuerda que la Ley Ley 39/2015 de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, impide que la presentación de alegaciones pueda agravar la situación de los opositores
  • La diputada popular advierte de la preocupación de opositores y preparadores por el desarrollo del proceso selectivo y reclama instrucciones claras para los tribunales, además de pruebas ajustadas al tiempo previsto

La diputada regional del Partido Popular y portavoz de Educación, Gloria García, afirmó que “existe una preocupación entre los aspirantes del procedimiento selectivo de ingreso al Cuerpo de Maestros convocado por la Consejería de Educación.”

Gloria García advirtió esta mañana, en rueda de prensa en la Junta General, que “en el trámite de alegaciones contra las calificaciones, varias personas opositoras han manifestado que en procesos selectivos anteriores se han dado casos en los que, al solicitar una revisión o presentar alegaciones, la nota inicial podía incluso disminuir. Todo indica que esta situación podría volver a producirse en la presente convocatoria.”

Según explicó la parlamentaria, esta práctica resulta “especialmente preocupante” porque no solo puede perjudicar a quienes deciden reclamar, sino que también puede conllevar que muchas personas renuncien a ejercer su derecho a formular alegaciones por miedo a obtener un resultado peor. “En la práctica, esto desincentiva que los aspirantes soliciten la revisión de una calificación que consideran incorrecta,” afirmó.

García explicó que, conforme a la Ley 39/2015 de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, cuando un opositor impugna su calificación mediante la presentación de alegaciones ante el propio tribunal calificador, la resolución que dicte la Administración no puede, en ningún caso, agravar o empeorar su situación inicial.

“Vistos los antecedentes, en el Partido Popular consideramos imprescindible la intervención de la Consejería de Educación para que, en este procedimiento selectivo, traslade unas instrucciones claras y precisas a los tribunales y garantice que la presentación de alegaciones no conlleve bajadas de nota a aquellos opositores que las presenten,” sentenció García. En este contexto, la diputada añadió que “cualquier eventual modificación desfavorable debería quedar limitada a supuestos absolutamente excepcionales de error material, aritmético u objetivo, debidamente motivado, individualizado y acreditado en el expediente, con pleno respeto a las garantías de audiencia, contradicción y motivación.”

Por otra parte, la portavoz de Educación quiso poner de manifiesto las quejas que han trasladado tanto opositores como preparadores en relación con el supuesto práctico planteado por alguno de los tribunales. “El problema no radica en que el ejercicio fuera técnicamente imposible o ajeno a la realidad educativa, sino en que su extensión, su densidad y la acumulación de exigencias lo hacían materialmente inabarcable en el tiempo previsto para su   realización, fijado en dos horas,” lamentó.

García denunció que “esta forma de plantear los supuestos provoca en los opositores una sensación de indefensión y arbitrariedad por la desproporción entre las exigencias de la prueba y el tiempo disponible.”

 “La Consejería de Educación, debe garantizar que las personas aspirantes puedan demostrar realmente su competencia profesional en condiciones razonables, objetivas y acordes con la finalidad del procedimiento selectivo,” concluyó.