• El diputado popular Pedro de Rueda reclama al Ministerio de Transportes que aclare si va a desmontar, rehabilitar o dar un nuevo uso al antiguo viaducto de la N-632, cerrado al tráfico desde marzo de 2013
  • El parlamentario denuncia la “complicidad silenciosa” del Gobierno de Barbón, que en trece años no ha exigido a Madrid ninguna solución para una estructura de más de un kilómetro que se “degrada” sobre la playa de la Concha de Artedo
  • El Grupo Parlamentario Popular impulsará iniciativas en la Junta General para exigir al Ministerio un calendario y un presupuesto para la estructura

10 de julio de 2026.- El diputado regional del Partido Popular Pedro de Rueda, portavoz de Infraestructuras y Movilidad, exigió al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que adopte una decisión definitiva sobre el antiguo viaducto de la Concha de Artedo, en Cudillero, conocido popularmente como el ‘puente fantasma’ de Asturias. Lo hizo en rueda de prensa junto a la diputada por el Occidente, Salomé Sánchez, y al portavoz municipal y presidente del Partido Popular de Cudillero, Felipe Fernández.

El viaducto de la Concha de Artedo fue construido a comienzos de los años noventa para el nuevo trazado de la carretera nacional N-632. Con aproximadamente 1.185 metros de longitud y unos 70 metros de altura, salva el valle del río Uncín sobre la playa de la Concha de Artedo. “Sin embargo, desde la entrada en servicio del tramo Muros del Nalón–Las Dueñas de la Autovía del Cantábrico (A-8), en marzo de 2013, permanece cerrado al tráfico, abandonado, sin uso, sin mantenimiento visible y sin que ninguna administración haya aclarado cuál será su futuro”, explicó.

“Trece años lleva esta estructura muerta en mitad de uno de los paisajes más bellos de la costa asturiana, y ni el Gobierno de España ha decidido nada, ni el Gobierno del Principado ha exigido nada”, censuró De Rueda, quien además añadió que “es la fotografía perfecta de cómo se gestionan las infraestructuras públicas en Asturias: se anuncia, se inaugura la alternativa, y lo que sobra se abandona a su suerte. Nadie rinde cuentas de un puente de más de un kilómetro que costó decenas de millones de euros de todos los españoles y que apenas prestó servicio dos décadas”.

En este contexto, el diputado popular subrayó que “el abandono del viaducto plantea dos problemas simultáneos. En primer lugar, un problema de seguridad: una estructura de hormigón pretensado de estas dimensiones, sin tráfico, pero también sin un programa de conservación conocido, se degrada con el paso del tiempo, y sus accesos se han convertido en un punto de intrusión y riesgo. A día de hoy, es un peligro sin utilidad alguna. En segundo lugar, existe un problema paisajístico y ambiental: la estructura pende sobre la Concha de Artedo, uno de los arenales más singulares del occidente asturiano y un entorno de altísimo valor natural”.

“No pedimos nada extraordinario. Pedimos lo mínimo que se le puede pedir a una Administración seria: que decida. El Ministerio debe decir si el viaducto se desmonta, se rehabilita o se le da un nuevo uso, así como con qué calendario y con qué presupuesto. Lo que no es admisible es la política del avestruz: trece años mirando hacia otro lado esperando que el problema se resuelva solo. Los puentes no desaparecen por prescripción”, afirmó.

De Rueda recordó que, aunque la titularidad de la estructura corresponde al Estado, el Gobierno de Asturias tiene la obligación política de defender los intereses de Asturias ante Madrid. “Cuando el Gobierno central es del Partido Popular, el señor Barbón encuentra tiempo para todas las reivindicaciones. Cuando es del PSOE, se instala en un silencio cómplice. En trece años no conocemos una sola gestión formal del Principado para resolver el futuro del viaducto de Artedo. Nula exigencia. Nada de nada ha denunciado. El Ministerio anunció en septiembre de 2018 que estaba buscando una solución. Deben de seguir buscándola”, sentenció.

Pedro de Rueda anunció que el Grupo Parlamentario Popular registrará en los próximos días una batería de iniciativas en la Junta General del Principado, que incluirá una solicitud de información al Consejo de Gobierno sobre las gestiones realizadas ante el Ministerio en relación con el viaducto, y una proposición no de ley para que la misma Junta General inste al Consejo de Gobierno a exigir formalmente al Ministerio de Transportes un pronunciamiento sobre el futuro de la estructura, con estudio técnico actualizado de su estado, alternativas valoradas económicamente y calendario de actuación.

“El ‘viaducto fantasma’ de Artedo es hoy un monumento involuntario a la desidia administrativa. El Partido Popular va a conseguir, como mínimo, que deje de ser invisible”, concluyó.