• La secretaria general de los populares asturianos, Beatriz Llaneza, afirma que el regidor socialista debe cumplir la ley y rectificar de inmediato sus formas censoras y la negativa a facilitar documentación
  • “La FSA debería hacer reflexionar al alcalde belmontino, si él no es capaz de hacerlo, para que cumpla su función con normalidad institucional y legal, porque no es aceptable que los dos últimos plenos municipales hayan terminado con el abandono de la oposición y con la intervención de la Guardia Civil”

La secretaria general del Partido Popular de Asturias, Beatriz Llaneza, exigió hoy al alcalde socialista de Belmonte de Miranda, Gilberto Alonso, que cese de inmediato en su actitud de formas dictatoriales y chulescas con la oposición municipal, en especial con la portavoz del PP, y le reclamó que aclare si el trato despectivo y arrogante que utiliza con Carmen Martínez responde en realidad a que le molesta que sea una mujer.         

Beatriz Llaneza afirmó que el alcalde belmontino debe cumplir, con diligencia, rigor y sin más disculpas, las funciones que la legislación recoge para un regidor municipal, y abandonar por tanto sus inaceptables formas censoras y la contumaz negativa a facilitar la información que la portavoz del PP tiene derecho a obtener como representante de los vecinos. En caso contrario, el Partido Popular estudiará acudir a los tribunales para defender la legalidad.

La secretaria general del PP asturiano destacó que, si Gilberto Alonso es incapaz de modificar su comportamiento, con descalificaciones continuas que suponen un abuso de poder y rozan el insulto, debe ser la propia FSA quien le inste a rectificar; “ya que no es normal ni aceptable que los dos últimos Plenos municipales hayan acabado con la salida de todos los concejales de la oposición y con la intervención de la Guardia Civil”.

En el Pleno celebrado de Belmonte de Miranda la pasada semana, el alcalde volvió a hacer muestra de sus malas formas, mandando callar a la portavoz popular cada vez que pedía el turno de palabra e incluso “amenazando” con desalojarla del Pleno.

A Carmen Martínez tampoco se le facilitó la documentación requerida para el Pleno, a pesar de que, tal y como establece la ley, el equipo de gobierno está obligado a remitir previamente a los grupos municipales la información relativa a los temas a tratar en los plenos, y a través de medios informáticos, como se acordó a su vez en el Pleno de constitución de la actual Corporación.