Álvaro Queipo, presidente del Partido Popular, advirtió en el Pleno de la Junta General, en la pregunta al presidente del Principado, que la tragedia de la mina de Cerredo no fue “un accidente laboral más, fue posible por la negligencia del Gobierno de Barbón, y negar su responsabilidad hace que no se ayude a todas las víctimas, y es muy grave”.

El líder del PP denunció que se falta a la verdad, la responsabilidad del Gobierno crece cuanto más se niega y, si no se admiten esas responsabilidades, no va a cambiar nada.

“Si no se reconocen qué falló, quién falló y por qué falló, todo será humo y promesas vacías, porque no se corrige lo que se niega y no se arregla lo que se tapa”, subrayó.

Queipo señaló que la empresa de Cerredo, Blue Solving, “pudo hacer lo que hizo porque tenía enfrente a un Gobierno que miró hacia otro lado: una empresa pudo extraer carbón de forma ilegal, en condiciones inhumanas, porque el Gobierno debilitó el servicio de control, retorció la normativa, avisó de inspecciones y denuncias, ignoró avisos y convirtió el servicio de minas en un caos”.

“Un caos que no surgió solo, sino que tuvo responsable con nombres y apellidos que Barbón primero nombró, luego premió y que ahora encubre”, señaló, e hizo mención a lo que Barbón “me estaría llamando a mí si ese caos se hubiese creado bajo mi presidencia”.

Y resaltó que “lo mínimo que merecen las víctimas y que merecemos todos los asturianos es que no se falte a la verdad”.

El presidente del PP expresó que lo primero fue la negligencia previa, la que permitió que sucediera la tragedia, pero ahora Barbón se dedica a “negar, tapar, bloquear y ganar tiempo mientras levanta muros para que nada le salpique. Se está dedicando a encubrir responsables políticos por puro interés personal, y eso es ser cómplice”.

Respecto a las ayudas a las familias, Queipo afirmó que “después de oponerse, de contradecirse a sí mismos y de un Consejo de Gobierno clandestino, eligieron una vía de compensación con el único propósito de tapar su responsabilidad en el accidente. No estaban pensando en las familias, sino en cómo salir del paso sin reconocer su responsabilidad y el resultado es que las ayudas no llegarán a todos los afectados”.

“No se mejora una Administración fingiendo que actuó correctamente cuando los hechos demuestran lo contrario, y negar la responsabilidad del Gobierno no solo es injusto con las víctimas, es políticamente cobarde y también una amenaza para el futuro de Asturias, aunque sea para el año que les queda en el Gobierno”, destacó.

Aquí puede fallar todo y no pasar nada

Álvaro Queipo afirmó que, si en Asturias puede haber seis muertos, un herido con una pierna amputada, un informe demoledor y un dictamen claro de la comisión de investigación, “y aun así nadie asume responsabilidades políticas, el mensaje que lanza el Gobierno es terrible: aquí puede fallar todo y no pasar nada”.

A este respecto, expresó que “queda claro por qué no querían la comisión de investigación y por qué luego trataron de controlarla, y ahora Barbón y los socialistas se han quedado solos y enrocados”.

“Me pregunto qué le diría el Barbón de 2019 a este Barbón de 2026. Creo que estaría muy decepcionado, igual que lo están muchos asturianos que confiaron en él creyendo que traería otro aire a la política asturiana”.

El presidente del PP manifestó que, al final, el Gobierno de Barbón será recordado por el accidente la mina de Cerredo, por la negligencia que lo permitió y, especialmente, por su comportamiento cobarde posterior.

“Su mala gestión, su caos en la dependencia, las listas de espera sanitarias, el abandono al medio rural, la falta de inversión, los problemas en la educación, la burocracia y los altísimos impuestos serán el marco que acompañará su principal legado: el de un presidente que no quiso estar a la altura, que no reconoció su responsabilidad, que mintió y que encubrió a los responsables políticos de una tragedia para protegerse a sí mismo. Un presidente que hizo lo contrario de lo que prometió. Un presidente que falló a Asturias”, concluyó.