• El presidente del Partido Popular interviene en una reunión del grupo parlamentario popular en la Cámara Alta y destaca que Asturias “necesita un altavoz” para defender la comunidad ante un Ejecutivo que “exprime a impuestos a los asturianos para luego despilfarrar lo recaudado, aumenta la burocracia, gestiona mal los servicios públicos y no hace inversiones»
  • Queipo destaca que Asturias tiene futuro, pero necesita acabar “con el régimen socialista del enchufe, un cambio político, un cambio de ciclo que cada vez es más patente en la sociedad asturiana; vamos a convertir Asturias en una tierra de oportunidades, bien gestionada y orgullosa de ser asturiana”
  • “El fin del peaje de la autopista del Huerna es una injusticia que aísla aún más a Asturias del resto de España, y cuyo fin está exclusivamente en manos de Pedro Sánchez, por mucho que Barbón trate de desviar la atención”

25 de noviembre de 2025. El presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, intervino esta mañana en el Senado ante los senadores del grupo parlamentario popular con un discurso en el que, por una parte, realizó un análisis del estado de la región, atenazada por los desmanes de Pedro Sánchez y el sanchismo permanente de Adrián Barbón, y, por otro, explicó las políticas del PP para recuperar Asturias ante el cambio de ciclo político que se acerca.

      Álvaro Queipo denunció que el Gobierno de Barbón “no solo no da la cara por los asturianos ante los desmanes de Pedro Sánchez, sino que los defiende, porque es el primer sanchista de España, y por si necesitaba refuerzos, Sánchez nombró delegada del Gobierno a Adriana Lastra; ya sufrimos el pack completo”.

El presidente popular afirmó que Asturias necesita un altavoz que denuncie y condene el trato del PSOE a la región, “como ya hacen los senadores y diputados asturianos del PP”.

En este sentido, relató numerosas actuaciones de Barbón “que no podemos permitir”, como que defienda una amnistía a malversadores que nos convierte en españoles de segunda; apoye un reparto de la deuda que “carga sobre los hombros de los asturianos la deuda derivada de la traición y de años de excesos del independentismo catalán”, o que se ponga de perfil ante los intentos de crear el cupo independentista.

 Asimismo, denunció que Barbón acepta todas las artimañas del Gobierno de Sánchez para evitar que el lobo salga del listado de especies protegidas, o todos los retrasos de los nuevos trenes de cercanías comprometidos después del escándalo de los trenes que no entraban por los túneles.

“Tampoco podemos permitir “más años de mentiras y falsas promesas sobre nuestras infraestructuras, muchas vitales, como la autovía del Suroccidente, el vial de Jove, que el PSOE anunció en plena campaña para ir dopados a las elecciones, el plan de vías de Gijón, el acceso al puerto de Avilés o el abandono del Corredor Atlántico”, resaltó.

Queipo se refirió también al peaje de la autopista del Huerna, “una injusticia que aísla aún más a Asturias del resto de España y cuyo fin está, exclusivamente, en manos de Pedro Sánchez, por mucho que Adrián Barbón trate de desviar la atención”.

El líder del PP subrayó que “lo que sí ha llegado a Asturias procedente de Sánchez son los tentáculos de la corrupción en forma de mordidas”, y añadió que en una conversación entre Koldo y el director general de Carreteras se llegó incluso a decir que habían hecho “bingo” en Asturias.

A este respecto, indicó que una de las primeras personas que pudo tener indicios sobre la trama corrupta socialista fue Barbón, al recibir un correo de la militante socialista Claudia Montes en el que le avisaba de presuntas irregularidades. “Barbón sigue sin explicar por qué evadió su responsabilidad legal y moral, y ni investigó ni puso en conocimiento de la fiscalía que en la FSA se llevaban amañando contratos 40 años en Asturias”. “El régimen socialista del enchufe ha sido y es una amenaza para el futuro y desarrollo de Asturias”, advirtió.

Álvaro Queipo señaló que, tras la sumisión a Sánchez, las otras dos señas de identidad de Barbón son “la inacción y la mala gestión, combinadas con una excesiva voracidad tributaria”

“Somos, junto a Cataluña, la comunidad menos competitiva fiscalmente, donde más impuestos se pagan, especialmente en las rentas medias y bajas, donde más se castiga el ahorro y donde más cuesta donar o heredar”, afirmó.

El presidente se preguntó para qué pagan los asturianos los mayores impuestos si cada vez reciben peores servicios: “Contamos con unos profesionales excelentes, pero sufrimos un inmenso problema de gestión; los impuestos no van a parar a nuestras carreteras o puertos, al deporte, a la cultura o al campo, las listas de espera sanitaria siguen disparadas y la ayuda a la dependencia tarda un año en concederse. Lo que sí crece es la burocracia”.

También alertó del grave problema de la vivienda, materia en poder del único consejero de un Gobierno autonómico de Izquierda Unida, “una extrañeza nacional, una reliquia acartonada”.

Álvaro Queipo repasó la situación económica de Asturias: “Somos la región que menos crece, con la tasa de actividad más baja del país, con una tasa de paro juvenil de las más altas de España, desde que Barbón es presidente se han perdido casi 4.000 autónomos y Asturias ha perdido más de 60.000 habitantes en los últimos 14 años”

“Es la dura realidad de Asturias, pero hay salida, con el cambio de ciclo que cada vez es más patente en la sociedad asturiana; vamos a convertir Asturias en una tierra de oportunidades, bien gestionada y orgullosa de sus asturianía”, resaltó.

Así, repasó la propuesta de mayor reforma fiscal de la historia de Asturias que defiende el PP: Reducir el IRPF a todos los asturianos, acabar con Sucesiones y Donaciones, disminuir Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, suprimir Patrimonio y eliminar el recargo de IAE.

Asimismo, Queipo destacó que se necesita otro Gobierno de España encabezado por Alberto Núñez Feijóo, que “devuelva el orden y la seriedad a las instituciones del Estado y que sea un aliado no solo para Asturias, sino para todas las autonomías: un Gobierno libre, enfocado solo en el bienestar de España y en el interés general, y no preso de socios que quieren romper la unidad de nuestro país y comprometer nuestro futuro”.