●         El presidente del Partido Popular y representantes de la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias se reúnen con Kostas Cadis, a quien plantean la idoneidad de las artes fijas y la revisión de los ecosistemas marinos vulnerables para que no salga perjudicado el sector pesquero asturiano

●         Queipo, satisfecho por “traer la voz de Asturias al corazón de la Unión Europea”, destaca que el sector está “especialmente esperanzado” por el informe científico que se conocerá en septiembre para poder seguir faenando en zonas donde se prevén restricciones

30 de junio de 2026.- El presidente del Partido Popular, Álvaro Queipo, se reunió hoy en Bruselas con el comisario de Pesca de la Unión Europea, Kostas Cadis, y, tras el encuentro, afirmó que el dirigente europeo fue “muy receptivo” a las reivindicaciones del sector pesquero asturiano para asegurar el futuro de una actividad esencial para la región.

      Álvaro Queipo estuvo acompañado por los representantes de la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias, que entregaron al comisario europeo un documento con el conjunto de las reclamaciones del sector y las soluciones que plantea. Junto al presidente de la entidad, Adolfo García, asistieron los patrones mayores de Luarca, Manuel Iglesias; Bustio, Jesús Peñil, y Llanes, Ángel Batalla, así como la secretaria general de la Federación, María José Rico.

      A su vez, la delegación del PP asturiano estuvo integrada por el diputado regional y portavoz de Medio Rural, Luis Venta; el vicesecretario de Ordenación Territorial y alcalde de Castrillón, Eloy Alonso, y la eurodiputada Susana Solís.

El líder del PP señaló que espera que en los próximos meses se produzcan “buenas noticias sobre cuestiones y cambios que hay que realizar” en la política pesquera de la UE y, añadió, “especialmente esperanzados con respecto a ese informe científico que el Comisario ha solicitado y que conoceremos en el mes de septiembre para evaluar si realmente se dañan o no se dañan los fondos marinos con las artes fijas que utilizan los pescadores asturianos”.

“Una situación que permitiría poder seguir faenando incluso en zonas donde ahora mismo se están planteando algún tipo de protección”, subrayó.

Queipo señaló también que en la reunión se trató la revisión de las áreas que van a quedar bajo los denominados ecosistemas marinos vulnerables. “Son dos cuestiones clave que Adolfo García ha planteado muy bien al Comisario, que lo ha recogido de una manera muy receptiva y espero que positiva para Asturias; hemos hecho el trabajo que teníamos que hacer, hemos traído la voz Asturias al corazón de la Unión Europea y ahora tenemos que esperar a que sea la Comisión la que sea receptiva y la pesca en Asturias pueda tener un futuro mejor del que ahora mismo estamos vislumbrando”, indicó.

El presidente del PP trasladó al Comisario de Pesca una invitación para visitar Asturias lo antes posible, “para que la Comisión Europea tenga una visión real y concreta de lo que es la pesca asturiana, que es una pesca artesanal y sostenible”.

En este sentido, resaltó que la Unión Europea “debe fijarse en cuál es el método de pesca que hay en Asturias y tomarlo como ejemplo para otras regiones de Europa, ya que es una pesca sostenible, tradicional, mantiene vivas las villas costeras, pero sin esquilmar los mares, que es de lo que se trata”.

Por su parte, la presidenta de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, la popular Carmen Crespo, señaló que la presencia en Bruselas de Álvaro Queipo y de las cofradías asturianas “se produce en el momento idóneo, ya que estamos en el momento del cambio de la política pesquera”, y destacó que el PP impulsará en Europa que ese cambio recoja las peticiones del Partido Popular de Asturias y de los pescadores de la región.

Peticiones de las cofradías

      En el documento entregado al comisario europeo figura la necesidad de que la revisión de la Política Pesquera Común incorpore una evaluación del impacto socioeconómico previa a cada nueva medida, con especial atención a la pesca artesanal, que supone el 80 por ciento de la flota asturiana, así como una aplicación flexible y progresiva de las nuevas normas, con periodos transitorios y revisión bianual de su eficacia.

      En segundo lugar, se pide el reconocimiento expreso de la pesca como sector estratégico para la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y la identidad cultural europea, con financiación específica y en pie de igualdad con la agricultura o la energía.

      Asimismo, mantener un fondo específico para la pesca y la acuicultura, con una asignación mínima garantizada, líneas dedicadas a la renovación de flota, y se exige una posición firme frente a la autoasignación unilateral de cuotas por terceros países, con una evaluación del impacto para la flota dependiente de la caballa.

      El documento incluye también la necesidad de que la revisión de los planes de ordenación incorpore de forma vinculante la cartografía de los caladeros históricos y la dependencia económica de la flota artesanal como criterio de ordenación, la participación efectiva y temprana del sector pesquero asturiano en el diseño de la futura ley europea de los océanos y la evaluación de los efectos de la superposición de usos -eólica marina, ecosistemas marinos vulnerables y áreas protegidas- sobre un mismo territorio.

      También se pide que las artes fijas de bajo impacto no se incluyan en las restricciones generales, y la redistribución equitativa de las áreas de restricción en el Golfo de Vizcaya para evitar su concentración desproporcionada sobre la costa asturiana.

Las Cofradías también solicitan su reconocimiento como entidades vertebradoras del territorio, con una interlocución directa en el diseño de la estrategia europea, con espacios de participación permanente para la pesca artesanal; una financiación específica para la renovación de la flota, que facilite la incorporación de mujeres a las tripulaciones; la revisión de la definición de pesca artesanal, incorporando criterios adicionales a la eslora, como las artes empleadas, potencia, duración de la marea y distancia al puerto y, por último, el reconocimiento a las cofradías como entidades equiparables a las organizaciones de productores, sin renunciar a su naturaleza jurídica propia.