- El diputado popular Pedro de Rueda reclama la publicación íntegra del informe de inspección y del historial de revisiones del puente desde 1991, así como del resto de estructuras singulares de la red autonómica
- De Rueda denuncia los sobrecostes que sufren los transportistas y las empresas del Nalón por los desvíos y exige al Ejecutivo regional que dé respuestas sobre el estado del puente y la duración de las restricciones
26 de octubre de 2026.- El diputado regional del Partido Popular y portavoz de Infraestructuras, Movilidad y Transporte, Pedro de Rueda, puso en valor hoy en Sama la aprobación, en la Junta General del Principado de Asturias, de la proposición no de ley del Partido Popular sobre el puente atirantado de la AS-117, y exigió al Gobierno de Barbón que la cumpla “sin demora”.
Además, el diputado popular recordó que “cuando el Gobierno se limitaba a recomendar desvíos, el Partido Popular llevó el problema del puente de Sama al Parlamento. Hoy esas exigencias ya no son solo del PP, sino que cuenta con el respaldo de la Junta General”.
De Rueda subrayó que el Partido Popular siguió de cerca este asunto desde el primer momento, exigiendo explicaciones al Ejecutivo autonómico y solicitando información sobre el estado y la conservación del puente.
“El PP ha hecho lo que no ha hecho el Gobierno: escuchar a los vecinos, a los transportistas y a las empresas del Nalón, poner el problema encima de la mesa y proponer soluciones concretas. Y el Parlamento asturiano nos ha dado la razón. Eso demuestra que hay otra forma de gobernar: con rigor, con propuestas y dando la cara”, señaló.
El parlamentario popular explicó que, desde principios de junio, los vehículos de más de 3,5 toneladas tienen prohibido cruzar el puente. Durante el verano se cortó además el carril en sentido Oviedo en horario diurno, con retenciones y desvíos de hasta 30 kilómetros por la “Y” de Bimenes, con el consiguiente sobrecoste en combustible, horas de trabajo y entregas para los transportistas y las empresas del Nalón. Las asociaciones Cesintra y Asetra ya han reclamado celeridad ante los perjuicios que sufre el sector. “Esta es la carretera que une Langreo, San Martín del Rey Aurelio, Laviana, Sobrescobio y Caso con el centro de Asturias. Por aquí pasan trabajadores, estudiantes, pacientes y mercancías de toda una comarca. Y la respuesta del Gobierno es recomendar un desvío. Recomendar un desvío no es un plan de movilidad”, censuró.
Pedro de Rueda criticó que el Gobierno del principado hable de “mantenimiento rutinario” cuando las actuaciones anunciadas por la Consejería de Movilidad incluyen el refuerzo del pilón, el relleno de fisuras y la inspección de 32 tirantes. “Sin embargo, el Gobierno de Barbón no ha aclarado los resultados de las revisiones,” lamentó De rueda, quien planteó varias preguntas “¿Cuál es el estado real de los tirantes? ¿Hay corrosión en los cables? ¿Se van a reparar o hay que sustituirlos? ¿Qué alcance tienen las fisuras del pilón? ¿Cuánto va a costar y cuánto va a durar?”.
De Rueda quiso dejar claro que el puente sigue abierto al tráfico ligero y que confía en el criterio de los técnicos, pero advirtió de que “el problema no es que el puente se vaya a caer, sino de cómo se ha gestionado su conservación.”
En este sentido, responsabilizó al Partido Socialista, al recordar que ha gobernado en Asturias treinta de los treinta y cinco años de vida de este puente, y los últimos catorce sin interrupción. “Si hoy hay que quitarle peso, rellenar fisuras y reforzar el pilón, es porque durante años nadie en esos gobiernos se ocupó de conservarlo como merecía”, señaló.
El parlamentario popular indicó que, tras detectarse un primer deterioro en el puente en 2010, no se actuó hasta 2018, cuando una inspección más exhaustiva identificó daños de carácter resistentes y deterioros funcionales relevantes. “En ese momento ya había motivos suficientes para intervenir y no esperar hasta que se planteara la posible existencia de daños estructurales de mayor gravedad, en un escenario en el que incluso la pérdida parcial de tensión de un tirante podía suponer un riesgo real de colapso del puente, tal y como recoge la resolución oficial del 8 de mayo. Se ha jugado de manera irresponsable con la seguridad de los usuarios de esta infraestructura”, denunció.
“La factura de años de dejadez de los gobiernos socialistas no la paga el PSOE. La pagan los transportistas que dan un rodeo de treinta kilómetros, las empresas del valle del Nalón que pierden competitividad, los trabajadores que sufren las retenciones y los vecinos que ven cómo su principal carretera lleva cinco meses estrangulada”, denunció el diputado.
Además, De Rueda denunció que el Gobierno presume de un programa de conservación de más de 20 millones de euros para toda la red viaria cuando, a su juicio, la situación del puente demuestra sus carencias. “Si ese programa funcionara, no habríamos llegado hasta aquí. Es el patrón del PSOE en Asturias: mucho anuncio y una nula capacidad de gestión”, subrayó.
“Exigimos al Gobierno de Asturias dos medidas urgentes. Por un lado, un plan de movilidad para el tráfico pesado, acordado con los ayuntamientos afectados y vigente mientras duren las restricciones, para evitar que los transportistas y las empresas del valle sigan asumiendo el sobrecoste de los desvíos. Por otro, transparencia, mediante la publicación íntegra del informe de inspección y del historial de revisiones del puente desde 1991, así como una revisión del resto de estructuras singulares de la red autonómica,” señaló.
Para finalizar, el portavoz de infraestructuras afirmó que “no le pedimos al Gobierno que alarme a nadie. Le pedimos justo lo contrario: que diga la verdad, que ponga fecha y que dé la cara. Lo que ha pasado en Sama no puede volver a pasar en ningún otro puente de Asturias”.