●         El presidente del Partido Popular de Asturias advierte de que la sociedad asturiana tiene que recuperar la confianza en sí misma, “porque durante demasiado tiempo hemos hablado de nuestro declive como si fuera inevitable”

●         “Las oportunidades se construyen con buenas decisiones, con reformas, con inversión, con una Administración que facilite en lugar de dificultar”, afirma, y subraya que Asturias debe recuperar la ambición y no resignarse a la pérdida de población, a la marcha de nuestros jóvenes o a la pérdida de peso económico

4 de septiembre de 2026.- El presidente del Partido Popular, Álvaro Queipo, defendió hoy que Asturias se convierta en “una verdadera tierra de oportunidades, una tierra en la que invertir, trabajar y emprender, para que, entre otras cosas, marcharse de Asturias, como hacen muchos jóvenes al terminar sus estudios, sea una elección, pero nunca una obligación”.

         Durante su intervención en el Pleno institucional de la Junta General para celebrar el Día de Asturias, Álvaro Queipo destacó que “las oportunidades se construyen con buenas decisiones, con reformas, con inversión, con una Administración que facilite en lugar de dificultar, y con una sociedad que confíe en sí misma: Asturias necesita recuperar esa confianza, porque durante demasiado tiempo hemos hablado de nuestro declive como si fuera inevitable”.

         El líder del PP resaltó que no se resigna a fenómenos como el envejecimiento, la pérdida de población, la marcha de nuestros jóvenes o la pérdida de peso económico: “Creo que Asturias tiene futuro, pero dependerá de lo que seamos capaces de hacer desde el presente”.

         A este respecto, señaló que una Asturias de oportunidades se traduce “en una tierra capaz de atraer empresas y talento, pero también de desarrollar y cuidar el enorme talento que ya tenemos; una tierra con una industria fuerte, con un medio rural vivo y con unos autónomos y pequeñas empresas que puedan crecer; una tierra bien comunicada y con servicios públicos bien gestionados, que respondan cuando los asturianos los necesitan”.

Queipo afirmó que el Día de Asturias “es una oportunidad para celebrar aquello que somos, para recordar de dónde venimos y también para preguntarnos hacia dónde queremos ir, porque somos herederos de una tierra extraordinaria”.

“De una tierra que ha tenido un papel fundamental en la historia de España, una Asturias que fue decisiva en momentos esenciales de nuestro país y que, siglos después, volvió a ser protagonista de su desarrollo económico e industrial”, resaltó, para añadir: “Durante generaciones, de nuestras minas salió la energía que movía España, de nuestras fábricas, el acero con el que se levantó buena parte del país, de nuestros campos, de nuestros puertos y de nuestros pueblos salió el trabajo de miles de hombres y mujeres que contribuyeron al progreso de toda una nación”.

El presidente concluyó que “Asturias fue durante mucho tiempo una tierra de peso, una tierra que contaba, y debemos aspirar a volver a serlo: a nosotros nos corresponde decidir qué Asturias vamos a entregar a quienes vienen detrás”.

En este sentido, indicó que es necesario preguntarse “si puede un joven asturiano imaginar hoy su futuro en Asturias, si puede estudiar aquí, encontrar después un buen empleo, acceder a una vivienda, formar una familia y desarrollar plenamente su proyecto de vida sin sentir que para conseguirlo tiene necesariamente que marcharse fuera”.

Por ello, expresó que Asturias debe volver a ser “una tierra dinámica, con capacidad para crecer y para recuperar peso, una tierra que no se conforme con menos de lo que puede llegar a ser, y para conseguirlo tendremos que trabajar juntos, desde nuestras diferencias, poniendo por delante aquello que compartimos: el amor por Asturias y la responsabilidad de dejar una tierra mejor a las próximas generaciones”.

“Habrá cuestiones en las que discrepemos, como es lógico en democracia, pero también hay asuntos decisivos para el futuro de Asturias que exigirán grandes consensos, altura de miras y capacidad para pensar más allá de un mandato o de unas elecciones; ese debería ser nuestro compromiso”, anunció.

Por último, Álvaro Queipo mostró su esperanza en que “dentro de unos años podamos mirar atrás y decir que nuestra generación también estuvo a la altura, que dejamos una Asturias mejor, que crezca, con más empleo y mejores servicios públicos; una Asturias capaz de ofrecer oportunidades a sus hijos y de atraer a quienes quieran construir aquí su futuro; una Asturias en la que quedarse y una Asturias a la que volver; una Asturias orgullosa de su historia, ambiciosa en el presente y esperanzada ante el futuro”.