• El diputado Pedro de Rueda defendió en el Pleno de la Junta  una proposición no de ley para analizar la posibilidad de impulsar una infraestructura más sostenible en el espacio protegido
  • El alcalde de Cangas de Onís, que ha recurrido el PRUG, cree que el futuro acceso al entorno “no pueden ser cuarenta autobuses de gasoil subiendo diariamente por la carretera de los Lagos de Covadonga”

25 de junio de 2026.- El diputado del Partido Popular en la Junta General del Principado de Asturias, Pedro de Rueda, ha trasladado hoy en Cangas de Onís la posición de su grupo tras el rechazo en comisión de una Proposición No de Ley (PNL) que planteaba iniciar estudios para la posible implantación de un tren cremallera en el entorno del Parque Nacional.

Según ha señalado el parlamentario popular, el objetivo de la iniciativa era “permitir la realización de estudios previos, siempre con autorización y con pleno respeto al medio ambiente, para valorar una infraestructura que pudiera mejorar la gestión de accesos y reducir el impacto del tráfico en la zona”.

El diputado ha estado acompañado en una rueda de prensa por el también parlamentario José Felgueres y el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González.

De Rueda ha defendido que el tren cremallera “es en toda Europa una de las soluciones más ecológicas”, al considerar que permite “regular el acceso, saber quién sube y quién baja” y reducir la presión del tráfico rodado.

En este sentido, ha puesto como ejemplo el caso de Montserrat, que ha citado como referencia de este tipo de infraestructura, y ha sostenido que este modelo contribuiría a “mejorar la sostenibilidad y la imagen del entorno, además de reducir emisiones”.

Críticas al rechazo de la iniciativa

El diputado del PP ha criticado el voto en contra de la iniciativa por parte de la izquierda parlamentaria, al considerar que responde a “argumentos que no se sostienen” y a una actitud que ha calificado de “bloqueo político”.

Asimismo, ha defendido que el proyecto podría encajar dentro de las excepciones previstas en la normativa de parques nacionales, siempre que se justificase adecuadamente desde el punto de vista jurídico y ambiental.

De Rueda también ha aludido al debate en torno al planeamiento territorial, señalando que el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional (PRUG) “prohíbe expresamente los trenes de cremallera”, algo que ha considerado “difícil de entender” en el contexto de la búsqueda de soluciones de movilidad sostenible.

Posiciones enfrentadas sobre el impacto turístico

En relación con las críticas sobre un posible aumento del turismo, el diputado popular ha rechazado ese argumento, defendiendo que este tipo de infraestructura “serviría precisamente para ordenar los flujos de visitantes y reducir el impacto en las zonas más sensibles”.

Finalmente, ha cuestionado la coherencia de determinadas posiciones políticas en materia ambiental, al considerar que el tren cremallera sería una alternativa más sostenible que otros sistemas de transporte actualmente en uso en el acceso al parque.

Recurso municipal

Por su parte, el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González, ha recordado el recurso presentado por el Ayuntamiento contra el PRUG, tras su publicación en el Boletín Oficial, al entender que se ha producido una “indefensión manifiesta”, ya que —según ha señalado— el texto definitivo incorpora limitaciones que no estaban recogidas inicialmente en el período de alegaciones y que condicionan de forma determinante cualquier futuro estudio sobre el tren cremallera.

El regidor ha insistido en que esta decisión responde a lo que considera “un cambio unilateral de criterio” en la redacción del documento por parte de la administración autonómica, y ha defendido que el Ayuntamiento mantuvo su posición contraria en el Patronato del parque precisamente por la falta de transparencia en el proceso.

En este sentido, ha subrayado que el recurso no cuestiona la protección del espacio natural, sino la forma en la que se ha introducido la prohibición, que —a su juicio— impide incluso valorar técnicamente alternativas de movilidad más sostenibles.

González ha reiterado que la defensa del tren cremallera como posible solución para el acceso a los Lagos de Covadonga debe poder estudiarse sin vetos previos, y ha enmarcado el conflicto en la necesidad de garantizar que las decisiones sobre el futuro del parque se adopten con seguridad jurídica y participación efectiva de las administraciones locales. “El PSOE y el Gobierno de Asturias deben subirse a este tren porque el futuro de acceso al Parque no pueden ser cuarenta autobuses de gasoil subiendo diariamente al espacio protegido”, zanjó.