• La portavoz popular en el Ayuntamiento de Avilés y diputada nacional, Esther Llamazares, se pregunta si en la ciudad y en Asturias nadie sabía nada, y denuncia que Sepides “no tuvo tiempo para defender el suelo industrial, pero en el entorno del PSOE sí hubo tiempo para influir”
  • “La adjudicataria de La Muralla es la misma empresa que aparece en las investigaciones sobre las Baterías de Cok vinculadas a Leire Díaz, protagonista de las ya conocidas cloacas del PSOE”, afirma
  • Llamazares califica de “escandaloso” que una empresa sin trayectoria previa lograra el contrato municipal con la peor valoración técnica, una baja temeraria del 17,43 por ciento y un modificado posterior

La portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Avilés y diputada nacional por Asturias, Esther Llamazares, conectó hoy la realidad de la ciudad con la clave de corrupción nacional que salpica al PSOE, desmontando el relato oficial que intenta presentar episodios aislados y subrayando que «no hay diferentes casos, hay un único caso PSOE con 15 líneas de negocio distintas, donde la derivada asturiana pasa por la trama Sepides y su impacto en la investigación de la UCO sobre el contrato de demolición de las antiguas Baterías de Cok».

Llamazares ha sido tajante al exigir explicaciones inmediatas al Gobierno municipal socialista. “Ahora pretenden trasladar la idea de que en Avilés y en Asturias nadie sabía nada, como si esto fuera un asunto ajeno que solo pasa en Madrid. Pero la realidad es que la sombra de esta trama toca de lleno a nuestra ciudad”, afirmó.

“A la vista de lo que se está conociendo, resulta evidente que no estamos hablando de una outsider, sino de Leire Díez, protagonista de las ya conocidas cloacas del PSOE, una persona con capacidad de interlocución, influencia y conocimiento interno de dinámicas de poder dentro del PSOE y de todo su entorno institucional”, destacó.

La diputada nacional recordó el «grave daño» que esta operativa ha causado a Avilés en las Baterías de Cok, un suelo estratégico para el futuro industrial de la ciudad que lleva años bloqueado y para el que ahora se buscan soluciones a través del Puerto: «Trataron de justificar el trabajo de Sepides en repetidas ocasiones, pero ahora vemos que lo que había eran movimientos, presiones e intereses que nada tenían que ver con el futuro de Avilés. Sepides no tuvo tiempo para defender a nuestra ciudad, pero en el entorno del PSOE sí hubo quien tuvo tiempo para trabajar en favor de determinados intereses empresariales».

Para el Partido Popular, el escándalo nacional adquiere una dimensión local directa tras conocerse que la empresa implicada en las informaciones de las Baterías, Construcciones y Excavaciones Erri-Berri S.L., resultó posteriormente adjudicataria de una licitación del Ayuntamiento de Avilés para la demolición de los edificios de la calle La Muralla 40-48.

Llamazares calificó de «especialmente escandalosa» la coincidencia temporal y de procedimiento. «Estamos hablando de una empresa de la que no se conocían trabajos anteriores con este Ayuntamiento. Aparece primero en el contrato estatal de Baterías y, acto seguido, resulta adjudicataria de una licitación municipal en Avilés siguiendo una secuencia administrativa que merece una explicación detallada: peor valoración técnica, baja temeraria, aceptación de la justificación y una modificación contractual posterior».

El Grupo Municipal Popular ha desvelado los datos del expediente del Lote 1 (arquitectura y obra) de La Muralla, donde se evidencia que Erri-Berri fue la empresa peor valorada técnicamente por los técnicos de las tres concurrentes, obteniendo apenas 13 puntos frente a los 14 de Terra Ingenieros y los 24 de Esvedra Obras y Reformas.

Sin embargo, la empresa logró la adjudicación gracias a los criterios automáticos al presentar una agresiva oferta económica con una baja del 17,43%, lo que llevó a la propia Mesa de Contratación a declararla formalmente en «baja temeraria» e incursa en presunción de anormalidad.

Llamazares ha detallado la evolución financiera del contrato para evidenciar el resultado de aceptar dicha temeridad económica en una actuación tan sensible en pleno entorno de la muralla medieval: La oferta inicial de adjudicación fue de 256.821,18 euros (IVA incluido), pero el Ayuntamiento aprobó una modificación del contrato, por el que acabó pagando un total de 327.445,88 euros,

El PP exigirá aclarar por qué constan pagos a esta empresa imputados a aplicaciones presupuestarias distintas de la partida específica de la obra de La Muralla.

«No estamos lanzando acusaciones penales, eso le corresponde a la Justicia, pero como representantes de los avilesinos tenemos la obligación de fiscalizar. Cuando una empresa bajo el foco llega a Avilés, saca la peor nota técnica, se le acepta una baja temeraria y el contrato termina modificándose notablemente al alza, el Gobierno del PSOE no puede mirar para otro lado. Tienen que abrir el expediente y explicarlo todo ya», concluyó Esther Llamazares.