• El presidente del Partido Popular de Asturias plantea cinco grandes actuaciones: reforzar los avales a pymes, autónomos y sectores más afectados por el incremento de los costes energéticos y logísticos; ayudas directas a los exportadores; aplazamiento de tributos cedidos; bonificaciones en las tasas autonómicas y deflactar el 5% los tres primeros tramos del IRPF autonómico
  • Anuncia la incorporación a la dirección regional del PP de Vicente Gotor, ex rector de la Universidad de Oviedo, y José Antonio Díaz-Lago, que fue gerente de la institución universitaria asturiana y director general de Economía con Sergio Marqués
  • Queipo denuncia que “Barbón lleva siete años de fracasos, de burocracia e impuestos excesivos, de empresas y autónomos asfixiados, de listas de espera sanitarias y caos en la dependencia; Asturias se queda cada vez más atrás”

El presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, defendió hoy la necesidad urgente de aplicar un plan de actuación ante la situación generada por el conflicto en el Oriente Próximo que permita proteger el poder adquisitivo de las familias asturianas frente al impacto de la inflación, y apoyar a las empresas asturianas ante el aumento de los costes energéticos, logísticos y financieros.

      Álvaro Queipo presidió en Oviedo, en la sede regional del partido, la reunión del Comité Ejecutivo Autonómico, en el que se aprobaron dos nuevas incorporaciones a la dirección del PP de Asturias.

      Se trata del ex rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, y de José Antonio Díaz-Lago, que ha sido gerente universitario y ocupó la dirección general de Economía en el Gobierno de Sergio Marqués. Díaz-Lago asume la nueva vicesecretaría de Hacienda y Sector Público.

Respecto a las medidas para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra, el líder del PP las resumió en cinco grandes apartados. Por un lado, incrementar la dotación de la actual línea extraordinaria de avales y orientarla, preferentemente, a cubrir necesidades de liquidez, tesorería y circulante de las pequeñas y medianas empresas, los autónomos y los sectores productivos asturianos más expuestos al incremento de los costes energéticos y logísticos.

En segundo lugar, poner en marcha una línea extraordinaria y temporal de ayudas directas a las empresas exportadoras asturianas afectadas por la actual inestabilidad geopolítica, destinada a compensar sobrecostes logísticos y gastos vinculados a la apertura o consolidación de mercados alternativos.

La tercera medida propuesta por Queipo es establecer, con carácter temporal, un procedimiento extraordinario de aplazamiento y fraccionamiento de tributos cedidos e ingresos de derecho público autonómicos, y, la cuarta, aprobar bonificaciones temporales en las tasas autonómicas que inciden directamente sobre la actividad productiva de los sectores más expuestos al incremento de los costes energéticos y logísticos, en particular las vinculadas al transporte por carretera, la ganadería, las industrias agroalimentarias y forestales, los servicios agronómicos, la pesca marítima y la depuración de moluscos.

Por último, el presidente popular propugna deflactar un 5 por ciento los tres primeros tramos de la tarifa autonómica del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, actualizando igualmente los límites y cuantías de las deducciones autonómicas, con el fin de evitar incrementos de tributación derivados exclusivamente de la inflación y proteger el poder adquisitivo de las familias asturianas.

Durante su intervención ante el Comité Ejecutivo Autonómico, Álvaro Queipo censuró la labor del Gobierno regional y denunció que Adrián Barbón “lleva siete años de fracasos, de burocracia e impuestos excesivos, de empresas y autónomos asfixiados, de listas de espera sanitarias y fracaso en la dependencia; Asturias se ha quedado cada vez más atrás”.

Asimismo, afirmó que el Gobierno regional es incapaz de cumplir lo que promete: “Invierte la mitad de lo presupuestado, y 1.300 millones se han quedado en el cajón en los tres años de esta legislatura autonómica, mientras muchos asturianos no saben cómo van a llegar a fin de mes”. “Estamos en un momento de cambio para Asturias, y se nota en la calle, en la gente, en los sectores productivos, y nota en los muchos nervios que tienen Adrián Barbón, el Ejecutivo y la FSA”, resaltó.

Queipo destacó que Asturias sigue perdiendo oportunidades, como en vivienda, se pierden empleos, se deterioran las infraestructuras y los colegios y no se construyen centros para los mayores y los dependientes: “Para esto pagamos los mayores impuestos del país”.

Por otra parte, calificó de “escándalo” las mentiras del Gobierno con el préstamo de seis millones a Duro Felguera: “Se aseguró hasta la saciedad que se recuperarían, pero nos han mentido y se va a perder ese dinero de todos los asturianos, que merecemos explicaciones”. “Asturias no es un chiringuito de la FSA, que confunde gobierno con propiedad, gestión con arbitrariedad”, añadió.

También hizo referencia a que el Instituto para la Transición Justa no tuvo constancia de actividad extractiva de carbón por parte del Gobierno de Asturias hasta marzo de 2025. “Cómo será la cosa que hasta un Gobierno de su mismo signo desconfía de él y lo acusa de falta de coordinación; después de una tragedia como la de Cerredo, aflora un sistema en el que se concedían permisos sin la claridad y el rigor que Asturias merece”.

“Queda al descubierto un descontrol evidente, y una descoordinación entre administraciones que pone en riesgo un sector especialmente sensible, con vidas en juego, ayudas públicas en discusión y un Gobierno que siembra la duda sobre si existen explotaciones pendientes de devolver subvenciones para poder seguir operando”, explicó.

El líder del PP subrayó que Asturias “no puede permitirse un Gobierno que solo actúa cuando estalla el escándalo, solo da explicaciones cuando lo desmienten desde Madrid y que prefiere enredarse en excusas antes que asumir responsabilidades”-

Queipo advirtió de que “no hay nadie al volante” en el Gobierno asturiano, “enredado en un vodevil continuo entre los socios y sacudido por la inestabilidad de la FSA, con problemas en Llanera, Langreo, Gijón, Valdés, Belmonte o Vegadeo, y que está a punto de romperse en Siero para alumbrar una escisión del PSOE”.

“Ante la certeza de una derrota electoral surgen las escisiones y el sálvese quien pueda; la FSA se descompone y no puede dar estabilidad a Asturias, y tampoco un presidente que no es capaz de poner orden en su Gobierno y en su partido”, señaló.

Álvaro Queipo afirmó que el PP es la alternativa que Asturias está esperando, de la gestión frente al desgobierno, de las propuestas frente al ruido: “Somos la alternativa de quienes madrugan, trabajan, emprenden, sacan a su familia adelante, quieren quedarse aquí o quieren poder volver”, y pidió al partido “una presencia extra en la calle y una escucha activa que nos permita seguir perfilando propuestas y soluciones a los problemas de los asturianos, como nuestra propuesta de reforma fiscal, nuestra ley de vivienda, nuestra ley de reducción de la burocracia, y también nuestras propuestas para reducir las listas de espera y la defensa y promoción de Asturias y nuestra cultura”.

“Queremos una Asturias que invierta, donde el dinero de los impuestos sirva para transformar la realidad, en la que los jóvenes no tengan que marcharse por no poder acceder a una vivienda, en la que emprender no sea una carrera de obstáculos, que cuide a sus mayores, apoye a sus autónomos y trabajadores y trate igual a todos los concejos, gobierno quien gobierne”.

El líder popular subrayó que “el tiempo del socialismo asturiano se agota, porque no tiene proyecto, gestión ni credibilidad; solo le queda la propaganda, el ataque al adversario y el intento desesperado de tapar sus problemas”, y recalcó que el Partido Popular “es la casa común de todos los asturianos que quieren un cambio, entre la resignación de unos y el ruido de otros”.