Intervención de Teresa Mallada 

Es un honor contar hoy en Asturias con la conselleira de Política Social de Galicia, Fabiola García, para conocer de primera mano el trabajo desarrollado por el PP de Galicia para hacer frente al reto demográfico, un reto al que nos enfrentamos tanto desde Asturias como desde Galicia. La Demografía es una de las cuestiones que más preocupa al PP asturiano y gallego.

Asturias perdió casi 4.100 habitantes en 2019, el mayor descenso relativo del país. Los datos del primer semestre del 2020 hablan de 3.474 habitantes menos. Poblacionalmente nos encontramos ya a niveles de los años 60, y las proyecciones apuntan a que, en cuatro o cinco años, bajaremos del millón de habitantes.

Nuestros jóvenes siguen marchándose por millares, porque aquí no se les brindan oportunidades. El drama de los jóvenes asturianos sigue aumentando. Casi 7 de cada 10 jóvenes está inactivo. La pandemia ha disparado hasta el 60,7% la tasa de inactividad de los jóvenes en Asturias, que es el mayor solar laboral juvenil del país.

Como decía, la pérdida poblacional es un problema que afecta a Asturias y Galicia, pero se ha venido encarando de manera muy diferente en ambas Comunidades. La Xunta de Galicia, presidida por Alberto Núñez Feijóo, puso en marcha las primeras políticas contra la despoblación ya en 2013 y hoy están empezando a dar sus frutos. Galicia perdió en 2019 tres veces menos población que Asturias.

Mientras que en Galicia lleváis muchos años adoptando medidas que ayuden a frenar la sangría demográfica, en Asturias, cada año que pasa, nuestros datos demográficos empeoran más.

Por eso es para nosotros una gran oportunidad contar contigo hoy aquí para conocer de primera mano las actuaciones que hasta ahora habéis llevado a cabo en Galicia y que vais a seguir desarrollando en un futuro, habiendo establecido con los gallegos un compromiso firme a través de la Ley 5/2021 de Impulso Demográfico que publicabais el pasado 9 de febrero.

Las diferencias son evidentes: mientras en Galicia ponéis en marcha una Ley, en Asturias seguimos sin conocer ni una sola medida para evitar el despoblamiento, ni una sola medida al respecto ni del Gobierno de Adrián Barbón, ni del Comisionado para el reto demográfico que creó al inicio de esta legislatura.

La diferencia entre la gestión de un Gobierno del PP y otro del PSOE se ve muy clara comparando Asturias con Galicia. Asturias necesita que el presidente del Principado, Adrián Barbón, se centre en abordar muchos problemas que siguen sin resolver en nuestra Comunidad; entre ellos, el problema demográfico porque es primordial.

Quiero resaltar brevemente, unas características de vuestra Ley que considero absolutamente acertadas y que debería tener en cuenta cualquier iniciativa similar que se llevara a cabo en Asturias: 

  • La Ley de Galicia integra la perspectiva demográfica en los Presupuestos de manera transversal, y exige acompañar a los proyectos de Ley y a los decretos de un análisis de su impacto demográfico. Desde mi punto de vista esta integración es clave para que toda la acción de Gobierno se lleve a cabo intentando dar soluciones a la despoblación.
  • Facilita la suscripción de convenios de colaboración con entidades financieras para facilitar el acceso al crédito de autónomos y empresas para su crecimiento e implantación en Galicia; clave para que la financiación prometida sobre el papel pueda ser una realidad.
  • Y, por supuesto, contempla medidas de apoyo a la familia, al empleo, al emprendimiento, a la juventud, a la formación… en las que entiendo que profundizarás a continuación.

Esta Ley de Impulso Demográfico la habéis aprobado hace dos meses, lo que evidencia que, Comunidades Autónomas, como Galicia, a diferencia de Asturias, sí son capaces de seguir gobernando, de compatibilizar la gestión de la pandemia con la gestión ordinaria, de legislar para que sus ciudadanos cuenten con medidas que les solucionen sus problemas.

Desde el PP venimos advirtiendo al presidente del Principado de Asturias, desde marzo del año pasado, de la necesidad de gobernar a la vez que gestiona la crisis sanitaria. Pero no nos ha hecho caso.

Al igual que hemos pedido repetidamente, tampoco nos ha escuchado, y volvemos a reclamar medidas para frenar la sangría demográfica, entre ellas, medidas de fomento de la natalidad, como:

  • Apoyo fiscal a las familias y a la conciliación
  • Deducciones de IRPF por nacimiento de hijos, por cuidado de menores o por gastos de ayuda doméstica o de guardería;
  • o ayudas específicas para que los autónomos puedan disfrutar de sus permisos de maternidad, paternidad, de la reducción de jornada por cuidado de hijos o de personas dependientes…

Son fundamentales para Asturias y por eso es inexplicable que Adrián Barbón no nos escuche cuando, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Asturias registró entre enero y febrero 668 nacimientos, lo que supone una caída del 19% respecto a los dos primeros meses del año pasado, la mayor de todas las Comunidades Autónomas.

Y a estos pésimos datos también contribuyen las carencias en los servicios que se prestan, principalmente, en las alas de Asturias y que siguen acumulándose:

  • En Sanidad, plantillas bajo mínimos en los consultorios periféricos y falta de especialistas en los hospitales;
  • en Educación, constante supresión de unidades, deficiencias en múltiples centros y transporte escolar que no se adapta a las verdaderas necesidades;
  • trabas al emprendimiento;
  • deficientes infraestructuras;
  • una digitalización que no acaba de llegar;
  • una excesiva fiscalidad;
  • o una legislación urbanística que siguen sin modificar…

Ayer contamos en Asturias con Milagros Martos, la secretaria nacional de Agroganadería y Despoblación, y poníamos en evidencia las trabas que el Gobierno asturiano está poniendo al medio rural por culpa de una gestión chapucera y una excesiva burocracia, que dejan al campo asturiano en una situación catastrófica, cuando es clave también para fijar población.

Un ejemplo claro es la acumulación de retrasos, no solo en la publicación del decreto de las ayudas de la PAC, que denunciamos ayer, sino también en las ayudas LEADER del 2020, cuya resolución sigue sin fecha de publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias y puede conllevar la pérdida de más de una treintena de proyectos.

Y a esto se añade la desidia del Gobierno central, que acaba de publicar un Plan de Medidas frente al reto demográfico, más marcado por la agenda ideológica del Gobierno que por la agenda de necesidades del país; sin actuaciones nuevas ni específicas; sin plazos ni calendario; sin contar con las Comunidades Autónomas; y sin financiación cerrada.

En Asturias es lamentable la parálisis a todos los niveles del Gobierno de Barbón, está echando a pique nuestra Comunidad Autonóma. Su labor legislativa es escasísima, como he denunciado esta misma semana en el Pleno del Parlamento asturiano; justo cuando Asturias necesita más que nunca un gobierno proactivo.

Cuánto tenemos que aprender de Galicia. Fabiola, estamos deseando escucharte.