Buenas tardes a todos y gracias por asistir telemáticamente a esta reunión.

Gracias también a los medios de comunicación que nos siguen a través de YouTube.

•   Celebrábamos el último Comité días antes de las elecciones de Madrid con la convicción de que el Partido Popular obtendría el respaldo mayoritario de los madrileños. Nos quedamos cortos. Fue una victoria contundente que ha supuesto un punto de inflexión en esta legislatura y el inicio de un nuevo ciclo político en España.

No lo digo yo, no lo dice tampoco el Partido Popular, lo dicen todas las encuestas que se han realizado desde el pasado 4 de mayo.

Y ese triunfo se produjo porque confrontamos proyectos. Porque Isabel Díaz Ayuso puso el proyecto del Partido Popular que defiende la libertad y crea empleo y riqueza, frente a las políticas socialistas, que ‘secuestran’ libertades y generan ‘colas del hambre’.

La semana pasada recibíamos en Asturias al vicesecretario nacional de Política Territorial, Antonio González Terol, con el que muchos tuvisteis la oportunidad de coincidir.

Él fue muy claro: el único rival político del Partido Popular es el Partido Socialista. Y no por un interés egoísta sino porque se ha demostrado en estos dos años de legislatura que el Gobierno de Sánchez es el mayor problema para España y los españoles, mientras que el Partido Popular es la única solución.

Y somos un partido de Estado, leal, que tiende la mano en todo aquello que sabemos hacer, que es mucho, pero que ni entrega cheques en blanco ni permite que se le pongan mordazas.

El Partido Popular apoyó al Gobierno central en cuestiones fundamentales como la aprobación de la declaración del Estado de Alarma. Lo hizo porque España vivía un momento crítico que requería altura de miras. Y siempre se podrá contar con nosotros a la hora de sacar adelante propuestas que beneficien a nuestro país.

Por el contrario, el Ejecutivo de Sánchez utilizó esa mano tendida para evitar rendir cuentas y para ‘colarnos’, entre otras cosas, nada menos que la Ley Celaá que atenta directamente contra la educación concertada y la especial, entre otras muchas cuestiones.

  • Aquí en Asturias, el Partido Popular ofreció también su respaldo al

Gobierno de Barbón para diseñar un Presupuesto que de verdad diera respuesta a los problemas de los asturianos; brindó su colaboración para defender juntos, ante Madrid, los intereses de Asturias.

El Gobierno autonómico ha despreciado hasta ahora nuestra ayuda sincera y siempre responde atacándonos.

Y, tras dos años de legislatura, ahora todos podemos ver los resultados. Un Gobierno carente de proyecto para Asturias e irrelevante en Madrid. Ignorado incluso por sus compañeros de filas.

Por tanto, debemos seguir las indicaciones que nos marca la dirección nacional, que son muy claras. Confrontar ideas y programas. Por desgracia, el tiempo nos ha demostrado que tender la mano al PSOE solo sirve para que te la muerda.

Y es que el buenismo del que hace gala el presidente Barbón, además de falso, no se traduce ni en políticas eficaces para nuestra región ni en la defensa de la España que los asturianos queremos.

No nos dejemos engañar por cantos de sirena. O Barbón está con los trabajadores de Arcelor y los comerciantes de la Calle Corrida, o está con los que quieren proteger al lobo e indultar a los secesionistas.

Y es que hay temas que por su gravedad no permiten, por dignidad, ponerse de perfil.  El indulto que prepara el Gobierno central para los presos secesionistas es una línea roja que ni siquiera el PSOE de Sánchez debería cruzar. Por eso, pedimos a Barbón que se posicione. Es sencillo. ¿Apoya que su ‘jefe’ pague favores políticos disfrazándolos de indultos a quienes han intentado romper España, no se han arrepentido y buscan delinquir de nuevo, o está con los españoles, muchos de ellos socialistas, que no quieren permitir esa humillación al Estado de Derecho y al pueblo español?

Esperamos que el presidente asturiano no dude porque lo contrario, sería, también, desoír a miles de asturianos que están a favor de la Justicia y la Ley. Por tanto, sigamos las indicaciones que nos marca la dirección nacional porque es evidente que va por el buen camino.

En el ecuador de la legislatura toca enfrentar modelos, confrontar la política de la foto y el tuit, a la que es asiduo el presidente asturiano, con la política de la gestión, propia de los Gobiernos del Partido Popular.

Mientras el PSOE se esconde en los despachos, el Partido Popular de Asturias seguirá pisando los caminos y las calles de nuestros pueblos y ciudades para ser la voz de los asturianos.

Mientras Barbón da la espalda al municipalismo, a la gran industria, a los autónomos, a la mediana y pequeña empresa, nosotros seguiremos dando la cara por todos ellos.

Así lo venimos haciendo desde el principio de la legislatura.

Y lo hacemos con propuestas concretas fruto de las demandas que recogemos de los asturianos desde Vegadeo a Llanes, desde Luanco a Ponga.

Y, entre esas necesidades de muchos asturianos se encuentran los esfuerzos en materia fiscal.

Por eso, en los próximos meses, y como ya os adelantaba en el anterior Comité Ejecutivo, llevaremos al Parlamento asturiano una batería de iniciativas encaminadas a reducir la presión fiscal en las que ahora mismo están trabajando nuestras Comisiones de Economía y Hacienda, presididas por Javier Cuesta y Jose Antonio Díaz Lago, y nuestro Portavoz en materia de economía y empleo, Pablo González.

Sin olvidarnos, por supuesto, de todos aquellos asturianos despreciados por el Gobierno de Asturias que han estado o siguen estando en un ERTE y, por el hecho de tener dos pagadores, van a tener que pagar por ingresos superiores a 14.000 cuando antes, sólo tenían que hacerlo por ingresos superiores a los 22.000.

Esa es la política del Partido Popular: crear empleo y riqueza reduciendo impuestos y trámites burocráticos.

Y Asturias no tiene por qué renunciar a ese modelo de éxito tras décadas de políticas fallidas del PSOE.

Por tanto, os animo a todos a seguir peleando en esa línea, a seguir defendiendo alto y claro el modelo del Partido Popular.

A España le irá mejor si gobierna Pablo Casado, porque gobernará para todos con un proyecto común y eficaz para España, a diferencia de Sánchez que solo gobierna para sí mismo, sin importarle para ello tener de socios a los enemigos de España y sin importarle qué es lo que necesita nuestro país.

Y Asturias, acostumbrada a perder siempre cuando gobierna el PSOE, tendrá por fin la oportunidad, con un gobierno del Partido Popular, de aprovechar su enorme potencial, de generar empleo y riqueza y evitar así convertirse en un erial laboral y un paraíso vacío.

Cada día que pasa estoy más convencida de que Asturias puede conseguir ese cambio de rumbo político que tanto necesita para no seguir quedándonos atrás. Depende en gran medida de nosotros mismos, de nuestra entrega a los asturianos, de que nuestras propuestas, nuestro proyecto para Asturias, lo conozcan todos los asturianos.

Tenemos ante nosotros una tremenda oportunidad: la de dejarnos la piel por nuestra tierra y conseguir que los asturianos confíen en nosotros para sacar Asturias adelante.

Estoy convencida de que, esta vez, no la vamos a dejar pasar.