• El pleno del Parlamento Europeo respalda las enmiendas populares para frenar la asfixia burocrática al sector primario
  • Asturias, con sectores como la ganadería, el café y la madera, se beneficia de la modificación reglamentaria promovida por el Grupo Popular Europeo

El Grupo Popular Europeo (GPPE) ha logrado hoy en el pleno del Parlamento Europeo flexibilizar las exigencias del reglamento europeo sobre la deforestación, así como retrasar un año su entrada en vigor. Una decisión que favorece a sectores clave de la economía europea y asturiana tales como la agricultura, la ganadería y las pequeñas y medianas empresas (PYMES).

Susana Solís, eurodiputada del Partido Popular Europeo, afirma que “con este paso, demostramos que es posible proteger los bosques y, al mismo tiempo, apoyar a las empresas y agricultores europeos. Nuestro compromiso con la sostenibilidad es claro, pero debe ir acompañado de una implementación sensata que no suponga un aumento de la carga burocrática”. La eurodiputada asturiana sostiene además que este es un “compromiso clave” del programa electoral popular y afirma que “esta es la primera prueba de que nuestras promesas se traducen en hechos: dijimos que vamos a reducir la burocracia europea y lo estamos haciendo”.

Aprobada en 2023, la norma iba a entrar en vigor el 30 de diciembre de 2024 y afectaba a los productores, importadores y exportadores de seis materias primas -soja, madera, cacao, café, palma aceitera y ganado bovino-. Ante la presión de organizaciones del sector primario a escala europea, así como de distintas instituciones internacionales como la OMC, solicitando el retraso en su implementación por la falta de información y tiempo de adaptación, la Comisión Europea propuso el pasado 2 de octubre prorrogar la fecha de aplicación un año. Hoy, en la sesión plenaria del Parlamento Europeo en Bruselas, ha tenido lugar la votación para aprobar dicho aplazamiento, ocasión que los populares han aprovechado para introducir modificaciones clave en el texto reglamentario.

Con el voto en contra de los socialistas españoles y europeos, los cambios propuestos por el Partido Popular Europeo pretenden reducir la burocracia al tiempo que luchan contra la deforestación ilegal global. Otro de los logros ha sido respecto a las categorías que clasifican el riesgo forestal de los países, y es que los populares han añadido una cuarta categoría de “riesgo inexistente” para eximir de carga burocrática a aquellos países que ya cuentan con una gestión forestal sostenible y no corren riesgo de deforestación.

En juego la competitividad asturiana

Por las materias primas a las que afecta, la Ley de Deforestación tiene implicaciones directas para sectores clave en varias regiones españolas. Es el caso de Asturias, donde el sector agroalimentario y forestal, que desempeñan un papel crucial en su economía generando 46.000 empleos y aportando 1.499 millones de euros, se vería afectado particularmente por la producción, comercialización y consumo de cinco materias primas: soja, madera, cacao, café y ganado bovino.

El Reglamento prevé que los ganaderos deban rendir cuentas sobre el origen de los piensos utilizados para la alimentación del ganado. En el caso de la soja, con la modificación del reglamento, los ganaderos asturianos -que dependen de esta semilla oleaginosa como principal componente en la alimentación del ganado- tendrán ahora una mayor claridad y menos cargas administrativas gracias a la iniciativa del grupo popular.

En cuanto al café, Asturias cuenta con una industria cafetera destacada, que genera una facturación de 200 millones de euros anuales y emplea a cientos de personas según datos del sector. También en lo que respecta a su comercialización, pues solo en un año registra un total de 7.000 toneladas de mercancía descargada en el puerto de Gijón. Las enmiendas prevén que esta industria pueda beneficiarse de las nuevas categorías de riesgo y de la simplificación de los requisitos documentales.

Por último, el sector forestal, que emplea a más de mil trabajadores en Asturias y que efectúa más de un millón de cortas de madera al año, también podrá salir favorecido con la modificación popular de la Ley de Deforestación.

La eurodiputada asturiana asegura que con la aprobación de esta prórroga “apoyamos a sectores productivos de gran valor para Asturias. Nuestra región ya tiene suficientes problemas como para seguir aumentando la burocracia, que no solo iba a generar problemas de suministro, sino también encarecer el precio de productos cotidianos como el café, la leche o el chocolate”.

Próximos pasos en Bruselas

Con la aprobación de esta modificación, la Ley de Deforestación entra ahora en la fase de trílogo, donde la Comisión y el Consejo tendrán que dar su visto bueno al texto modificado. Los populares esperan cerrar un acuerdo definitivo antes de Navidad, garantizando que la nueva regulación sea aplicable en diciembre de 2025, y no en 2024, con un enfoque más equilibrado y eficiente.

«Pasos como el que hemos dado hoy en el Parlamento Europeo nos permiten cumplir nuestros objetivos medioambientales sin poner en riesgo la competitividad europea. Ha quedado clara la determinación del Partido Popular para avanzar hacia una Europa firme en su propósito de proteger los bosques y apoyar a agricultores y empresas”, concluye Solís.