- El presidente del Partido Popular participa en una reunión con representantes del PP de la comarca y destaca que los vecinos están desamparados y se ven obligados a realizar un éxodo sanitario a otras zonas de Asturias para poder ser atendidos. “Es inaceptable que haya asturianos de segunda”
- “Desde que Barbón es presidente los tiempos de espera sanitaria baten récords negativos: para una cirugía es de casi seis meses y llega incluso hasta los ocho meses, más de cinco meses para una consulta externa y, por ejemplo, ocho meses para dermatología”
- “Hay una falta acuciante de profesionales que afecta también a los centros de atención primaria, y que ha llevado al cierre del centro de salud de Castropol”
El presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, denunció hoy la “situación agónica” que sufre la Sanidad pública en el Noroccidente de la región, con el hospital comarcal de Jarrio “abandonado a su suerte” por el Gobierno de Barbón, unos tiempos de espera para ser atendido disparados y sin control y una acuciante falta de profesionales en toda la comarca, que ya está provocando el cierre de centros de salud, como el de Castropol. Álvaro Queipo presidió en Navia una reunión de los representantes del Partido Popular en la comarca del Noroccidente para analizar el estado de la Sanidad pública. La conclusión fue clara: “El Gobierno de Barbón incumple todas sus promesas, y año tras año se sigue desmantelando la estructura de salud de toda la zona”.
El presidente del PP destacó que el Ejecutivo regional “ha dado la espalda a los vecinos del Noroccidente”, y añadió que los datos son contundentes y revelan que desde que Barbón es presidente, 2019, los tiempos de espera en el hospital de Jarrio se han disparado sin control hasta batir todos los récords negativos.
A este respecto, explicó que en la comarca hay más de mil pacientes en las listas para una cirugía, con un tiempo medio de casi seis meses, es decir, dos meses más que en 2019 y por encima de la media regional. Hay pacientes que han llegado a esperar casi ocho meses.
En el caso de las consultas externas, el tiempo de espera se ha triplicado, llegando a más de cinco meses, también por encima de la media regional, y la situación se agrava aún más en el caso de las especialidades.
En este sentido, Queipo señaló que para una consulta de dermatología el tiempo medio de espera es de ocho meses, cuando en 2019 era de poco más de dos; de cinco meses en oftalmología (dos meses y medio hace cinco años) o de seis meses en urología (no llegaba a dos meses hasta que Barbón fue presidente).
Y en pruebas diagnósticas, tanto las colonoscopias como las ecografías tienen más de tres meses de espera.
El presidente del PP calificó estos datos de “inaceptables”, y denunció que ante la “catastrófica gestión del Gobierno de Barbón, los vecinos del Noroccidente se ven obligados a realizar un éxodo sanitario hacia otras zonas de Asturias para evitar el desamparo que sufren”.
Asimismo, Álvaro Queipo indicó que la crisis sanitaria del Noroccidente no se limita al Hospital de Jarrio, sino que afecta también, y de manera creciente, a los centros de atención primaria de la zona básica de Vegadeo, que apenas cuentan con médicos y que ha provocado, por ejemplo, el cierre del centro de salud de Castropol.
“La escasez de médicos y profesionales es muy preocupante, y más cuando se trata de atender a una población envejecida, con problemas de movilidad y que necesita de los servicios sanitarios”, subrayó. También apuntó que la acuciante falta de profesionales sanitarios se ve agravada por el hecho de que encuentran mejores condiciones de trabajo en otras comunidades autónomas.
Álvaro Queipo remarcó que es inaceptable que el Gobierno de Barbón distinga en la práctica entre asturianos de primera y asturianos de segunda, según el lugar de residencia, y añadió que los graves problemas de la Sanidad pública “no es la forma de luchar contra la despoblación”.
El presidente popular rechazó el proyecto del Ejecutivo de reducir las actuales áreas sanitarias de la región: “Además de no prever ningún tipo de ahorro ni de mejora en la eficiencia, se condena definitivamente a los hospitales comarcales a ser, como mucho, ambulatorios”.
Queipo quiso remarcar el firme compromiso del Partido Popular para asegurar el futuro de los hospitales comarcales, como el de Jarrio, la atención primaria en todo el Noroccidente y una Sanidad pública de calidad que cuente con los servicios necesarios y accesibles para todos los vecinos.