- El portavoz adjunto popular, Luis Venta, critica el desprecio de los Gobierno de Sánchez y Barbón hacia el medio rural: “Mientras el campo asturiano sufre sus políticas, un ministro celebra que su ex jefe de gabinete vaya a tener un gran sueldo que vamos a pagar todos los asturianos, y Barbón se niega a recibir a los ganaderos mientras escuca detrás de las cortinas de su despacho”
- “Asturias, refugio de sanchistas, ¿será el nuevo lema turístico de Barbón?”, se pregunta el diputado del PP
El portavoz adjunto del Partido Popular, Luis Venta, calificó hoy de “vergonzoso” que, mientras que los ganaderos y agricultores asturianos se manifestaban ayer en Oviedo en defensa del futuro del campo, Adrián Barbón permaneciese “bunkerizado” en la sede de Presidencia, y el ministro Félix Bolaños brindase en Avilés con su recién enchufado en el Gobierno del Principado, el que fue su jefe de gabinete y marido del alcalde socialista de Cudillero. “Ésta es la Asturias que tenemos”, subrayó.
Venta destacó que “es una vergüenza que mientras cientos de ganaderos reclamaban en Oviedo políticas menos agresivas para el sector, menos burocracia, una PAC más flexible, menos restricciones o la salida del lobo del listado de especies protegidas, un ministro socialista se pasea por Asturias brindando porque su ex jefe de gabinete va a tener un gran sueldo que vamos a pagar todos los asturianos”.
“Esto es lo que le importa a los Gobiernos de Sánchez y de Barbón el medio rural: brindis por el nombramiento de altos cargos mientras los ganaderos sufren sus políticas, y desprecio del presidente, que se niega a recibir a los ganaderos mientras escuca detrás de las cortinas de su despacho de Presidencia”, afirmó el parlamentario popular.
Luis Venta se preguntó si el nuevo lema turístico que acuñe Barbón será a partir de ahora “Asturias, refugio de sanchistas”.
El también portavoz popular de Medio Rural señaló que un claro ejemplo del desprecio de los socialistas al campo asturiano es que el Gobierno regional tarda de media un total de 337 días en pagar los daños que provoca el lobo, y a finales del pasado año, el 45 por ciento de ellos estaba aún sin abonar.