Buenas tardes a todos y gracias por asistir telemáticamente a esta reunión.

Gracias también a los medios de comunicación que nos siguen a través de YouTube.

•   Celebramos el último Comité Ejecutivo antes del inicio del próximo curso político, en el ecuador de la legislatura.

Hace unos días, el presidente del Principado ofrecía una rueda de prensa para hacer balance de los dos años de Gobierno. Una comparecencia que fue, una vez más, un ejercicio de propaganda y autobombo, en el que el presidente evitó, intencionadamente, rendir cuentas de su gestión ante los asturianos.

Es comprensible: no ha habido gestión más allá de la sanitaria, y esa gestión ha estado circunscrita únicamente al Covid. No hay más que leer la prensa o escuchar a los profesionales sanitarios o a los pacientes para comprobar el agravamiento de la atención sanitaria en esta región, con una atención primaria colapsada y con un aumento alarmante de las listas de espera.

•   El Gobierno no puede, por tanto, parapetarse tras la pandemia para intentar ocultar su ineficacia y su inacción durante estos dos años. Otros Gobiernos no lo han hecho. Ahí tenemos al presidido por Isabel Díaz Ayuso, creando 100.000 empleos en plena crisis sanitaria.

Aquí, nuestro Ejecutivo ha sido incapaz, ya no de crear empleo o atraer inversión, sino de mantener la actividad económica o legislar para establecer las bases de lo que debe ser la Asturias del futuro.

•   La falta de iniciativa del Gobierno asturiano y su falta de proyecto para Asturias ha hecho que nuestra dependencia del Gobierno Central se encuentre en estos momentos en límites insospechados en cuestiones vitales para Asturias como las Infraestructuras, la Industria, la formación, la ganadería, los fondos europeos, las ayudas a empresas…Y todos somos conscientes del poco peso que nuestra comunidad tiene para el Gobierno de Madrid.

•   Asturias no se merece estar siempre a la espera de las migajas que quiera darle el Gobierno Sánchez, tras repartir los platos fuertes con quienes le mantienen en el poder, tal y como ya lo ha demostrado en múltiples ocasiones; o verse obligado a ceder ante Gobiernos con mayor peso como el caso de Galicia, que ha arrancado al Ejecutivo central 55 millones al año en bonificaciones para rebajar el peaje de La Coruña. Eso son los hechos.

•   El gran problema de Asturias es su Gobierno, liderado por Adrián Barbón, que no tiene un proyecto para nuestra comunidad. No sabe cómo abordar los grandes problemas de nuestra región: la falta de empleo, la pérdida constante de población o el riesgo de desmantelamiento industrial.

No hay un Plan. No hay una estrategia. Sólo hay fotos vacías de contenido.

•   Y Asturias tiene potencial para ambicionar mucho más. Por eso, desde el Partido Popular seguiremos trabajando como hasta ahora, haciendo propuestas, insistiendo en cuáles son las medidas que necesita nuestra región para crecer, para evitar la fuga de nuestros jóvenes, para atraer talento e inversiones.

Creo sinceramente que las políticas del Partido Popular podrían conseguir darle un giro a nuestra comunidad. Por eso y porque lo primero es Asturias, seguiremos aportando, trasladando al Gobierno nuestras propuestas y en los próximos meses presentaremos nuestro programa para Asturias en materia fiscal y una Ley de Demografía.  

Porque desde el PP llevamos diciéndoselo al Gobierno desde hace muchos meses, y esta semana veíamos en los medios de comunicación como también se lo advertían los economistas asturianos: el precio de la energía y la fiscalidad lastran la recuperación de Asturias.

Si seguimos sin aplicar las políticas que el PP pone en marcha allí donde gobernamos, Asturias tardará más que el resto de regiones en volver a los niveles previos a la pandemia. Una advertencia clara del colegio de economistas de Asturias a un Gobierno autonómico que no sabe qué hacer pero que tampoco se deja aconsejar.

Los datos están ahí. El Índice Autonómico de Competitividad Fiscal nos sitúa en penúltima posición dentro del territorio nacional y el Instituto de Estudios Económicos señala que Asturias tiene una carga impositiva 15 puntos superior a la media nacional.

Invito a quienes argumentan que las bajadas de impuestos ponen en riesgo el mantenimiento del estado de Bienestar, a fijarse en las cifras de las distintas CCAA. Una bajada de impuestos hace que se cree empleo y empleo de calidad, que aflore y se contenga la economía sumergida, que crezca nuestro Producto Interior Bruto y, a la vez, se consigue una mayor recaudación.

•   Y respecto al grave problema demográfico que padecemos, lo que fue una apuesta personal del Presidente, con el nombramiento de un comisionado para el reto demográfico, sigue siendo hoy una mera declaración de intenciones. Después de dos años de legislatura, en septiembre empezará a funcionar una Comisión en la que empezarán a comparecer expertos. Es decir, finalizará la legislatura y seguirá el Gobierno de Asturias enterándose de que nos han abandonado en las dos últimas décadas casi 140.000 jóvenes.

Ahí se ve el compromiso del Gobierno con uno de los grandes retos que debe enfrentar Asturias.

•   En definitiva, Asturias merece un presidente y un Gobierno que sepa qué necesita Asturias y se ponga a trabajar con seriedad y con rigor; algo que hasta el momento no se ha producido.

Mientras llega ese Presidente, desde el Partido Popular seguiremos poniendo todo de nuestra parte para que el Gobierno de Asturias escuche nuestras propuestas y las incorpore a su acción de Gobierno, propuestas realistas y eficaces para dar solución a las necesidades de nuestros jóvenes, de nuestros autónomos, de nuestros empresarios…Esa es nuestra responsabilidad con nuestra tierra y con nuestros hijos.