Buenas tardes a todos y gracias por participar en este Comité Ejecutivo Autonómico. Un saludo también para los medios de comunicación que están siguiendo esta intervención.

  • Permitidme que mi primer recuerdo sea hoy para los más de 2.000 asturianos que han perdido la vida en esta terrible pandemia. Quiero trasladar desde aquí mi pésame a sus familiares y seres queridos y, reconocer una vez más, el trabajo ejemplar de los sanitarios, que un año después siguen combatiendo a este terrible virus en primera línea.
  • También en mi nombre y en el de todo el Partido Popular de Asturias, mi recuerdo más cariñoso para José Antonio Riesgo, concejal del PP en Yernes y Tameza, fallecido el pasado lunes.

Tono fue ejemplo de la actividad política como vocación de servicio público. Siempre disponible para sus vecinos, siempre dispuesto a echar un mano en lo que hiciera falta. Descanse en paz.

  • Sé también que hablo en nombre de todos al agradecer públicamente el trabajo desarrollado por nuestro compañero Cristóbal Lapuerta en el Ayuntamiento de Siero. Cristóbal ha tenido que dejar su acta como concejal popular por motivos personales. Desde aquí, enviarle toda la fortaleza y el ánimo para que supere pronto este bache. El PP siempre será tu casa Cristóbal y las puertas siempre estarán abiertas para ti.

Y ahora, brevemente, porque imagino que estaréis deseando escuchar al vicesecretario de Participación Jaime de Olano, permitidme unos minutos para analizar la actualidad política asturiana.

El pasado jueves se cumplía un año desde la aparición del primer caso de coronavirus en Asturias. Sin duda, uno de los años más difíciles de nuestra historia reciente.

Sin olvidar que lo más doloroso han sido las más de 2.000 víctimas provocadas por el virus, lo cierto es que esta pandemia está teniendo y tendrá un gravísimo impacto económico en nuestra región.

La crisis será aún mayor que en otros territorios porque Asturias partía en desventaja y el Gobierno socialista del Principado no ha hecho nada para fortalecer los sectores productivos de nuestra región, muy al contrario, por acción o por omisión, los ha debilitado aún más.

Nos acercamos casi al ecuador de la legislatura y la hoja de servicio del presidente Barbón está vacía.

Y no es tolerable que se esconda tras la pandemia. Se lo advertimos al inicio del Estado de Alarma.

La prioridad debía ser acompasar salud y economía.

Como ya sucedió con las ridículas ayudas que el Gobienro autonómico habilitó a finales del año pasado, el tan publicitado Fondo de Rescate para el uno de enero de 2021 para nuestras empresas y autónomos, ha llegado tarde y es insuficiente, como ya advertimos y como algunos grupos que en su día lo apoyaron, denuncian ahora.

En lo que se refiere a nuestra industria, el Gobierno del Principado no ha sabido defender los intereses de Asturias y volvemos a pagar los favores políticos de Pedro Sánchez con un estatuto de la industria electrointensiva que perjudica a las empresas asturianas y gallegas frente a vascas y catalanas.

El PP pide su revisión. Tendemos la mano al Gobierno en esta materia, pero está claro que Barbón o no quiere o no puede contradecir a la ministra Ribera; prefiere callar y asentir.

Y ahora, uno de nuestros sectores con más potencial, el agroganadero, suma al lastre de una burocracia ineficaz, la amenaza de una gestión del lobo que será la ruina para muchos ganaderos.

Desde el PP hemos pedido la paralización de la inclusión de la especie en el listado de especial protección y ayer mismo presentamos alegaciones ante el Ministerio para la Transición ecológica y el reto demográfico, oponiéndonos al proyecto de Orden Ministerial que pretende dicha inclusión en todo el territorio español.

Este ataque, no solo al sector primario, si no a la autonomía de las comunidades con presencia de lobo, no debe salirle gratis al Gobierno.

Volvemos a tender la mano, con poca esperanza, al Ejecutivo regional para que defienda con uñas y dientes a nuestros ganaderos frente a los ecologistas de salón.

Pero eso sí: le exigimos, como venimos haciendo desde hace meses, que elabore de una vez por todas un Plan del Lobo que se cumpla, no como ha sucedido con los anteriores, si de verdad quiere ayudar de una vez por todas a los verdaderos ecologistas de Asturias que son nuestros hombres y mujeres del campo.

Tampoco tenemos noticias de los proyectos asturianos que optarán a fondos europeos. Pese a ser una cuestión vital, determinante para el futuro de Asturias, vemos como los Ejecutivos de otras comunidades autónomas sí han hecho los deberes, mientras nosotros estamos a verlas venir. El portavoz adjunto Pablo González interpelaba esta misma semana al Consejo de Gobierno y obtenía evasivas por respuesta.

Casi a mitad de legislatura, desconocemos también la estrategia del Gobierno para frenar la sangría demográfica. El pasado miércoles le pregunté al presidente en sede parlamentaria por las medidas que su Gobierno ha tomado en este año y medio de legislatura al respecto y solo fue capaz de enunciar un par de medidas inconexas; es evidente que Adrián Barbón no tiene una hoja de ruta.

Si no sabe cómo enfrentar uno de los mayores retos para el futuro de nuestra región, le animo a tomar nota de lo que ha hecho el Gobierno de Galicia sacando adelante la Ley de Impulso Demográfico.

Como veis, el Partido Popular si está en la propuesta, en la mano tendida para defender los intereses de Asturias en Madrid, pero el presidente Barbón prefiere la telepredicación y el monólogo que rendir cuentas o dialogar para construir.

  • Y ahora permitidme unas palabras sobre lo ocurrido en Gijón en las últimas semanas.

En todos los ámbitos de la vida siempre he procurado y procuro enfrentar los problemas sin perder ni un solo minuto; no sirve de nada ni rehuirlos ni amilanarse ante las adversidades.

No puedo negar que han sido semanas complicadas para el partido, desagradables y que nada tienen que ver con lo que es y debe ser el Partido Popular de Gijón y de Asturias.

Siempre digo porque así lo creo firmemente, que debemos escuchar a nuestros afiliados porque ellos son el músculo del partido.

 

La Junta Local de Gijón no tenía apenas actividad, no se convocaban los órganos del partido, la sede estaba cerrada y sus afiliados y votantes, se sentían huérfanos de un partido que defendiera sus intereses más allá del ámbito de la actividad municipal.

Así lo expresó la Junta Local de Gijón al Presidente de la misma hasta hace unos días, y desde la Dirección regional nos mantuvimos vigilantes, respetando siempre la autonomía de la Junta pero exigiendo responsabilidades a quien las tenía.

El pasado jueves, después de la dimisión del Presidente Local, la Junta del PP de Gijón, siguiendo lo establecido en los estatutos del partido, aprobó por unanimidad la elección de Pablo González como presidente del PP de Gijón.

Quiero reconocer en este Comité Ejecutivo el comportamiento impecable y la responsabilidad de los miembros de la Junta Local que han sabido estar a la altura de las circunstancias, sin intervención por parte de esta Dirección regional y sin imposiciones de ningún tipo. Sin duda, hemos aprendido de errores pasados.

Mi responsabilidad como presidenta es velar por los intereses del partido, exigir el cumplimiento de las obligaciones de nuestros cargos e intervenir cuando no haya otra salida.

En el caso de Gijón, solo fallaba la dirección. Desde mi designación como candidata y posteriormente mi elección como Presidenta del  Partido Popular de Asturias, he tenido la oportunidad de colaborar con cargos, afiliados y votantes del PP de Gijón y os digo con absoluta convicción que sobran ganas, ilusión y capacidad para convertir al PP de Gijón en el partido referente del centro derecha en el municipio.

Se ha cerrado una etapa y ahora comienza otra en la que debemos ser un partido reflejo de la sociedad gijonesa, permeable a las necesidades de los gijoneses, trabajando a pie de calle y abriendo nuestra sede a todo aquél que quiera trabajar por un Gijón con futuro.

Confío en Pablo González y en el equipo que refrendará la Junta de Gijón para enfrentar este reto. Ellos saben que esta Dirección regional se implicará en todo aquello que necesiten con un único objetivo: que el PP de Gijón vuelva a ser un partido fuerte, unido para ser la alternativa real y moderada al socialismo.

 

Muchas gracias.