Mercedes Fernández reclama a los socialistas que pidan perdón por su empecinamiento en mantener una situación tributaria injusta, que hace mucho daño y coloca a las familias asturianas como las más castigadas de España

La presidenta del Partido Popular, Mercedes Fernández, anunció hoy, en el Pleno de la Junta General, que el PP apoyará los Presupuestos del Principado para 2019 a cambio solo de la supresión del Impuesto de Sucesiones.

Fue durante la pregunta parlamentaria quincenal al presidente del Principado, a quien Mercedes Fernández reclamó que pida perdón a los asturianos por el agravio y castigo infligidos “tozudamente” a los ciudadanos, por una mezcla de prejuicios y desconocimientos, con el Impuesto de Sucesiones durante los seis años de su mandato.

Una injusticia que solo en parte pudo paliar el PP con el acuerdo presupuestario de 2015, que eliminó el llamado error de salto –“en el Gobierno regional no hubo nadie con cualificación que conociese esta situación”- y elevó el mínimo exento hasta los 300.000 euros.

Una reforma, afirmó la presidenta, que se ha quedado muy corta, ya que los asturianos vuelven a ser los españoles más castigados por el Impuesto de Sucesiones tras los cambios aprobados en tres comunidades autónomas gobernadas también por los socialistas: Andalucía, Extremadura y Aragón.

Mercedes Fernández, en su escaño del Parlamento asturiano.

“Empecinadamente, los socialistas han hecho y hacen mucho daño a las familias asturianas, y hasta les causó llanto, mientras se dedicaban a gastar dinero sin límites, de forma alocada”, subrayó la líder del PP.

Por ello, Cherines reclamó a Javier Fernández que “pida permiso para pactar con el malvado PP”, en alusión a la dirección de la FSA, para que Asturias no encadene prórrogas presupuestarias y el año que viene se puedan aprobar las cuentas regionales con el único requisito de suprimir el Impuesto de Sucesiones.

Mercedes Fernández indicó que la propiedad privada y la herencia están reconocidas por la Constitución, y se mostró partidaria de una mayor libertad para los bienes testados que la que se establece ahora en España.

La presidenta aprovechó su intervención para referirse irónicamente a los “nuevos devotos” de la propiedad privada, en concreto, al chalé adquirido por los líderes nacionales de Podemos en Madrid.