El acuerdo presupuestario “anticipa a nivel regional el tripartito de Oviedo”, afirma la presidenta, un pacto que certifica “que el socialismo moderado se ha acabado, para dar paso al socialismo arrebatado de Pedro Sánchez, que trae paro y más impuestos"

“El acuerdo presupuestario entre el PSOE, Podemos e IU anticipa la repetición, a nivel regional y tras las elecciones de mayo, del tripartito radical de Oviedo”, alertó la presidenta del Partido Popular de Asturias, Mercedes Fernández, en su intervención ante el Comité Ejecutivo Autonómico. Un pacto “no por Asturias, sino para repartirse anticipadamente los sillones". Una situación que debe conducir al PP a intensificar, aún más, los trabajos, para lograr “levantar de los asientos a quienes pretenden situar a Asturias en la radicalidad”.

Este acuerdo radical, como señaló Mercedes Fernández "rubricado con una foto de la que está ausente el presidente del Principado", permite constatar "que el socialismo moderado en Asturias se ha acabado y ha dado paso al socialismo arrebatado del señor Pedro Sánchez". Una fórmula que, lamentó, supondrá "paro, estancamiento y más impuestos".

"Asturias no puede soportar el dueto Barbón-Ripa", sentenció la líder del PP, tras advertir de que se trata de "dos partidos en apuros, el Partido Socialista Obrero y el de Pablo Iglesias" que ahora se ponen de acuerdo con los presupuestos.

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La presidenta ha contrapuesto las cuentas públicas aprobadas por el Consejo de Gobierno con el documentado "22 propuestas para el progreso de Asturias", elaborado por la Federación Asturiana de Empresarios y que pide bajar los impuestos en el Principado dado que suponen "un agravio" y generan "un éxodo fiscal". "El que se va deja de pagar el IRPF en Asturias, que es el principal recurso del que se nutren los presupuestos del Principado", subrayó.

“En el PP no nos resignamos a que Asturias cierre", aseveró Mercedes Fernández. “La crisis económica”, recordó, “afectó también a otras comunidades, que sí están viendo cómo su economía se recupera aplicando decisiones valientes y políticas eficaces”.

La cara B de esta historia es Asturias, con el ejemplo de la reforma del salario social planteada por el PP y que la izquierda desechó con discursos "trasnochados, negando los problemas y diciendo que no se puede gestionar aquello que ellos no saben gestionar”, afirmó la presidenta.

También recordó el "caótico" debate sobre la reforma estatutaria para impulsar la cooficalidad del asturiano en el que, subrayó, “se nos intentó excluir de una modificación de la principal normativa autonómica, cosa que no sucedió en las tres reformas anteriores”. Todo, añadió, para imponer una “supuesta oficialidad amable que no existe y que constituye una falsedad”.