El portavoz de Educación del Grupo Parlamentario Popular en la Junta General del Principado, David González Medina, es meridianamente claro: "El PP no va a consentir que el PSOE y sus socios de extrema izquierda persigan a la educación concertada y a sus trabajadores, y machaquen a las familias que eligen libremente cursar la asignatura de religión".

El diputado popular hace estas declaraciones tras conocerse los planes al respecto del Ejecutivo de Pedro Sánchez, "que traslada al Gobierno de España los recortes en la enseñanza concertada que el PSOE aplica en Asturias y otras comunidades". "Lo único que les mueve es el sectarismo, cargando contra lo hecho por el PP y rompiendo cualquier puente de cara a un pacto educativo", asevera.

Medina defiende que, en lugar de "el dedo del consejero socialista", sea la libertad de elección de las familas la que marque qué unidades deben cerrarse o dónde deben abrirse más, para ajustar la oferta a la realidad demográfica asturiana.

"Y cuando los planes de los socialistas no se desarrollan como a ellos les gustaría, se saltan la ley y retuercen la normativa para poder llevar a cabo los cierres en la concertada planificados", continúa.

Es la justicia, como en el caso del Colegio Nazaret de Oviedo, o en fechas recientes sobre el cálculo de las ratios de alumnos, la que marca que la razón está del lado de la escuela concertada, no del consejero socialista que, aún así, persiste en el error. "Esta persecución es inaceptable", apostilla el diputado del PP.