Además de duplicar el mínimo exento, para que quieres hereden hasta 300.000 euros no tengan que pagar nada, se mejoran los beneficios fiscales de la vivienda habitual, se reduce la tarifa en las donaciones y se fomenta la continuidad de las empresas

El Partido Popular de Asturias y su presidenta, Mercedes Fernández, han cumplido. A partir del 1 de junio de 2017 buena parte  de las familias asturianas dejarán de pagar el Impuesto de Sucesiones, conforme al acuerdo logrado con el Gobierno del Principado para elevar, hasta los 300.000 euros, el mínimo exento para las herencias en línea directa. Además, y entre otras medidas, se corrige el 'error de salto' mantenido por el PSOE, por el que, superada esa cantidad, se pagaba por el total del legado.

Mercedes Fernández y la consejera de Hacienda, Dolores Carcedo, llegaron este lunes a un acuerdo sobre el texto legal de tributos cedidos por el Estado que, una vez sea aprobado en la Junta General, regirá el Impuesto de Sucesiones en Asturias incluyendo la importante rebaja lograda por el PP. 

Además de duplicar el mínimo exento y de reducir el 'error socialista', la norma mejora los beneficios fiscales que afectan a la vivienda habitual. Así, se reduce de 10 a 3 años el tiempo que, para poder contar con la exención, los herederos tendrán que mantener la titularidad de este inmueble. 

Reducción del tipo mínimo para las donaciones

Otra de las novedades logradas por el PP es unir, a esta importante rebaja del Impuesto de Sucesiones, una reducción en las tarifas de las donaciones. Los tramos de este tributo pasarán de los actuales 16 a sólo 7, y el tipo más bajo pasa del 7,65 al 2 por ciento.

Tras la negociación también se aplicará una reducción del 99 por ciento en las transmisiones de explotaciones agrarias, ganaderas o forestales. Para la transmisión de empresas, negocios o participaciones en entidades se ampliará la reducción actual en un 4 por ciento cuando se cumplan una serie de requisitos. 

También dentro del objetivo de fomentar la continuidad o la creación y ampliación de empresas, se elimina el límite de 5 millones de euros en el valor de la compañía impuesto hasta ahora, y se reduce, de 10 a 5 años, el plazo de obligación de mantener la empresa, el negocio o la participación. 

A estas novedades se añade una reducción del 95 por ciento para el trabajador que adquiera una empresa individual o un negocio profesional y vaya a continuar la actividad, siempre que lleve al menos diez años en la empresa e independientemente de que sea familiar o no del anterior titular. La reducción del 95 por ciento se extiende también a aquellas herencias o donaciones destinadas por el heredero a adquirir, constituir o ampliar empresas.