Mercedes Fernández participa en Grado en un emotivo acto organizado por “Mujeres Siglo XXI” por el Día Internacional de la Mujer, y pide que se acabe con la intolerable discriminación laboral y salarial y se facilite la conciliación

La presidenta del Partido Popular, Mercedes Fernández, destacó que hoy que la reforma más importante que queda para garantizar la igualdad de las mujeres es “la revolución de la mentalidad, para que toda la sociedad siga avanzando y se quiten los obstáculos a las mujeres”

Mercedes Fernández participó en Grado en un emotivo acto organizado por la asociación Mujeres Siglo XXI, que preside Isabel Casielles, con motivo del Día Internacional de la Mujer, y en el que ocho asturianas mostraron su testimonio en defensa de la igualdad.

La presidenta alabó el compromiso en la citada asociación en defensa de los derechos de la mujer, “de sus derechos sociales y laborales, de los avances que una sociedad como la nuestra requiere en los tiempos actuales, y para que podamos ir más allá, para que una mujer asturiana y española, con formación adecuada, no sufra ninguna discriminación laboral ni salarial”.

“La brecha salarial es una discriminación intolerable, pero aún es más la brecha laboral, y durante los gobiernos del PSOE la mujer tenía unas cuotas alarmantes de desempleo. Cuando el paro es la respuesta que se da a la mujer está de más hablar de otro tipo de reivindicaciones”, remarcó.

La líder del PP señaló que la primera reivindicación que se debe plantear es que la mujer que lo desee alcance cuotas de empleo razonables, a tiempo completo o parcial, según sus decisiones.

Tras afirmar que afortunadamente los jóvenes tienen cada vez más claro que los hombres y mujeres somos iguales, añadió que desde Asturias “tenemos que seguir empujando para que las mujeres tengan el protagonismo que deseamos en una sociedad abierta, plural y con más oportunidades para las mujeres”.

En este sentido, reclamó a los sindicatos que protagonicen la lucha por la igualdad, que sean más reivindicativos, “porque cuando una mujer trabaja en una empresa lo hace con un convenio que ha sido firmado por los sindicatos representativos; deben ser muy vigilantes para que esas condiciones se produzcan desde el momento cero”.

“Las condiciones laborales no deben incluir ninguna discriminación, y si se produce la Inspección de Trabajo debe ser combativa. Tenemos los instrumentos para combatir las injusticias y situar a la mujer en el lugar que le corresponde”, subrayó.

La presidenta destacó que con el Gobierno del PP se ha logrado el mayor número de mujeres trabajando, “y es en lo que hay que seguir avanzando”, así como en asuntos como la conciliación: “Es un tema vital

Porque la mujer no tiene que correr de un sitio a otros haciendo mil cosas a la vez, por horarios infernales tratando de compatibilizar los colegios de los hijos con el trabajo”.