"No hay una agenda asturiana", añade, porque el Principado se ha instalado en la "pasividad" y la "queja permanente" hacia Madrid, en vez de dar respuesta a los más de cien mil parados de la comunidad autónoma

La presidenta del Partido Popular de Asturias, Mercedes Fernández, ha calificado hoy con un "suspenso bajo" la gestión del Gobierno presidido por Javier Fernández desde su victoria electoral, de la que hoy se cumple un año, un periodo en el que, a su juicio, el Ejecutivo regional se instalado en la "pasividad" y la "queja". En unas declaraciones difundidas por el PP de Asturias, Fernández ha asegurado que el Gobierno ha renunciado a poner en marcha ideas "que generen riqueza y empleo" y se ha limitado a "quejarse" de la actuación del Ejecutivo central lo que ha convertido el último ejercicio en "un año perdido para Asturias".

La líder del PP manifestó que su partido hizo un ofrecimiento de diálogo y colaboración en el debate de investidura que no ha sido atendido por Fernández a pesar de que los populares apoyaron iniciativas como la ley de apoyo a proveedores y los créditos extraordinarios para resolver la prórroga presupuestaria a finales de 2012. Este apoyo no pudo trasladarse a los presupuestos, según Fernández, dado que el texto que pactó el Gobierno con IU y UPyD "unía políticas que no tenían nada que ver entre sí" y se hizo "a trompicones" sumando las "variopintas" peticiones de sus socios.

La presidenta popular considera que una comunidad como Asturias no puede permitirse tener más de cien mil parados sin que el Gobierno regional "dé ninguna respuesta", a pesar que la región cuenta con un sector industrial "con ideas muy buenas" y que sólo necesita que  la Administración "que les ayude un poco y no ponga obstáculos". Esta "falta de respuesta" se ha producido también, a su juicio, en ámbitos como el de la política turística o el de la Consejería de Fomento en la que "todo se fía a pedir cosas a Madrid pero sin que exista una agenda asturiana".

A esta circunstancia se une, según Fernández, el hecho de que el jefe del Ejecutivo "huye del Parlamento, donde no se siente cómodo" porque, a su juicio, "ni le gusta, ni tiene el menor interés en que la Junta General sea el eje de la política asturiana". Además, ha lamentado que algunas de las reformas del Gobierno regional se hayan quedado en "anecdóticas", como la relativa a la reducción del "mastodóntico" sector público del Principado que Asturias "no se puede permitir ya que supone detraer recursos de bienestar social, sanidad y educación". En estos ámbitos, Fernández ha criticado los recortes realizados en educación, la larga duración de un conflicto sanitario "aún no explicado por el Gobierno" y la tardanza del Ejecutivo en aplicar el salario social.