· La diputada nacional del PP asegura que “el sanchismo de Barbón pone a Asturias en serios apuros porque no va a rebatir nada al presidente”. · Señala que los Presupuestos Generales del Estado son “francamente malos” para Asturias y que el Gobierno regional “no está siendo fuerte en ninguna negociación en Madrid”.

4, enero, 2021.- La diputada nacional del PP, Paloma Gázquez, ha asegurado que los españoles “tenemos el Gobierno más ineficaz, débil y radical de la historia en el peor momento, en medio de una pandemia sanitaria y de una grave crisis económica y social”.

Así se ha pronunciado esta mañana la parlamentaria popular en una rueda de prensa en la que ha hecho balance del primer año de legislatura del “Ejecutivo Iglesias-Sánchez, porque no se sabe quien manda, si el socio mayoritario o el  minoritario”.

Gázquez ha subrayado que desde su llegada a La Moncloa, el Gobierno de Pedro Sánchez “ha decidido gobernar contra todos: contra la mitad de los españoles, contra todo lo que nos une como ciudadanos de una misma nación y hasta contra sí mismos, si se trata de complacer a los socios de esa coalición Frankestein que pretende derribar el orden constitucional”.

Así, ha acusado al Ejecutivo de favorecer únicamente en este primer año de legislatura a los partidos independentistas catalanes y Otegui y Bildu, herederos de los terroristas".

Respecto a la gestión de la pandemia, Gázquez ha lamentado que pese a que en julio el Gobierno se jactara de “haber derrotado al virus”, España tiene unas cifras de mortalidad muy altas con 50.000 fallecidos según fuentes gubernamentales y 75.000 según el INE, y una de las cifras más altas de sanitarios contagiados. "¿Tendrán la decencia de reconocer la cifra real de fallecidos algún día?”, se preguntó la popular”.

La popular también ha sido especialmente crítica con los Presupuestos Generales del Estado que, en su opinión, suponen para España "más gasto, más déficit, más paro, más impuestos y más desigualdad". Ha recordado que en este año han desaparecido 86.000 empresas, hay 653.000 desempleados más que hace un año y la tasa de paro roza el 17%, “pero si se incluye a los trabajadores en ERTE, supera el 20%”.

Asimismo, añadió que los ingresos públicos cayeron un 13,5% a fecha de octubre, mientras que los gastos aumentaron un 16% y la deuda pública supera los 1,3 billones de euros, “es decir, desde que llegó Sánchez a Moncloa, cada español debe 3.000 euros más".

 

Los Presupuestos: un “bazar político” en el que Asturias sale perjudicada

Para Gázquez la negociación presupuestaria “fue un bazar político en el que Asturias ha salido claramente perjudicada porque se ha premiado a otros territorios, a otras ideologías o a otros dirigentes socialistas con mayor peso”. “Asturias, pese a la presencia de Adriana Lastra, no está siendo fuerte en ninguna negociación en Madrid”, sentenció Gázquez.

La diputada popular añadió que el hecho de que el presidente asturiano, Adrián Barbón, sea ‘sanchista’, “pone en serios apuros a nuestra región porque es incapaz de rebatir nada al presidente”.

En este sentido, destacó que uno de los acuerdos presupuestarios que más perjudiciales pueden resultar para Asturias es la subida de los impuestos “ya que nuestra región es ya, junto a Cataluña, la comunidad autónoma con la fiscalidad más elevada y que nadie se confunda, este aumento de los impuestos va contra las clases medias y bajas, contra la línea de flotación de nuestra sociedad”.

Otro de los asuntos que a su juicio son capitales para Asturias es el reparto de los fondos europeos “que dependen en gran medida de la Ministra para la Transición Energética, Teresa Ribera, cuya política sectaria ataca nuestra base productiva, la forma de entender la economía en Asturias”.

La precaria situación de la industria pesada asturiana tras la aprobación de un Estatuto electrointensivo “que favorece a otros territorios que Sánchez necesita políticamente en detrimento de nuestra gran industria”; el control de los precios de los alquileres “contra el ahorro familiar”; la nefasta gestión del ingreso mínimo vital; la reforma de las pensiones o las inexistentes ayudas a sectores como el turismo o la hostelería, son decisiones del Gobierno central que perjudican especialmente a Asturias.