·        “4.000 mujeres del Noroccidente asturiano han quedado sin revisión”, denuncia la diputada del PP Beatriz Polledo junto al portavoz de la plataforma “Jarrio, Salvemos nuestro Hospital”   ·        El Grupo Popular denuncia también otras problemáticas de este hospital, como “las crecientes listas de espera para pruebas diagnósticas” o “la falta de especialistas, que se ha convertido en un mal endémico en Jarrio” tras años de gestión socialista

La diputada del Grupo Parlamentario del PP responsable de Salud Beatriz Polledo, junto al portavoz de la plataforma “Jarrio, Salvemos nuestro Hospital”, Carlos López, ha denunciado esta mañana en Coaña la paralización desde hace más de un año (septiembre del 2019) del programa de cribado de cáncer de mama en el Hospital de Jarrio y exige su reanudación de forma inmediata.

El área sanitaria I es ahora la única que no cuenta con este programa. “Es muy grave que el cribado de cáncer de mama se haya paralizado en el área sanitaria I, dejando a 4.000 mujeres del Noroccidente asturiano sin revisión, cuando además los medios técnicos necesarios están disponibles”, denuncia Beatriz Polledo frente al Hospital de Jarrio, acompañada asimismo por el diputado del PP por el Occidente Álvaro Queipo.

Polledo recuerda que en enero del 2018 fue donado un mamógrafo de última generación por parte de la Fundación Amancio Ortega a este centro sanitario, precisamente, para poder poner en marcha programas de detección cómo este cribado de mama, para mujeres de entre 50 y 69 años.

Se trata de revisiones imprescindibles para detectar de forma precoz el cáncer de mama, una patología que afecta a unas mil personas cada año en Asturias y donde la detección temprana es clave.

Por eso, “exigimos a la Consejería que se deje de excusas y ponga de nuevo en marcha el programa con unos plazos concretos y se dé cita a todas las mujeres ahora en la lista de espera, para que de inmediato sean llamadas”.

La diputada popular denuncia que la sanidad asturiana trate a las mujeres del Noroccidente como “mujeres de segunda” al privarles de estas pruebas, y ya ha solicitado la comparecencia del consejero de Salud en la Junta General del Principado para que dé explicaciones al respecto de la paralización de este programa.

 

Retraso en pruebas diagnósticas

Frente a las puertas del Hospital de Jarrio, la diputada popular también ha denunciado el retraso en las pruebas diagnósticas que se producen en este centro hospitalario, con el consiguiente crecimiento de las listas de espera. “Hay pruebas cuya demora ha crecido casi un 100%”, ha asegurado Polledo.

Por ejemplo, el tiempo medio de espera para una colonoscopia se ha incrementado en el último año de 85 a más de 160 días; y de 86 a 105 días, para una ecografía. “La covid no puede ser la excusa para dejar abandonadas otras patologías”, ha advertido Polledo junto al portavoz de la plataforma en defensa de este hospital.

 

La falta de especialistas, convertido en un mal endémico en Jarrio

Asimismo, la diputada del PP ha exigido poner fin a la acusada falta de especialistas que arrastra el Hospital de Jarrio desde hace años. Polledo ha acusado a los sucesivos gobiernos socialistas de haber convertido la falta de especialistas en “un mal endémico” de este hospital, derivando a pacientes hacia otros centros sanitarios, especialmente a Avilés.

“Exigimos de una vez por todas al consejero de salud que se localicen y definan las plazas de difícil cobertura en las áreas sanitarias del Occidente y el Oriente, y que se incentive económicamente a los profesionales para hacer atractivas estas plazas y poner fin así al déficit de profesionales sanitarios y de especialistas que sufren estas zonas de Asturias”, ha reclamado Polledo junto al portavoz de la plataforma “Jarrio, Salvemos nuestro Hospital”.

Sobre la carencia de especialistas y las consiguientes “listas de espera”, Carlos López ha explicado, entre otros ejemplos, que la falta de especialistas es del 60% en Oftalmología; no hay nadie en Geriatría; y el único cardiólogo que hay, marcha.

 

Atención Primaria

López ha denunciado además varios problemas en la Atención Primaria del Occidente asturiano, como la falta de especialistas en centros de salud, problemas de atención telefónica y consultorios cerrados, como en Villayón y San Martín.