El diputado regional del Partido Popular David González Medina acusó hoy a los socialistas de “tener en su ADN el odio a la enseñanza concertada”, como lo demuestra la decisión del Gobierno regional de imponer el cierre de 32 unidades en toda la región.

Medina, en una rueda de prensa ofrecida en Oviedo, en la sede regional del PP, afirmó que se trata de un ataque en toda regla contra los colegios concertados que ha tenido una estrategia previa.

“Primero, el Consejero socialista afirmó que su prioridad es la enseñanza publica, pero para defender los centros públicos no hay por qué atacar a la concertada; luego vino el experimento piloto con el recorte en el colegio Nazaret de Oviedo, quitando un aula de manera ilegal para ir viendo la reacción del centro y las familias, y después se utilizó a la extrema izquierda montuna, sacándolo a la calle para pedir la supresión de los conciertos y el cierre de los colegios”, explicó.

Por último, añadió el diputado popular, “vino el informe a medida de la Sindicatura de Cuentas de esta semana, realizado por el Síndico mayor, que es el botones del Gobierno socialista y lo demuestra semana tras semana, para crear una sensación de que no está del todo claro en qué se gasta el dinero la concertada, pero no habla del ahorro que supone a las arcas publicas, con más de 80 millones de euros, de la buena gestión en muchos centros, puestos como modelos en la escuela publica; un informe para intentar justificar el ataque a la concertada”.

Es decir, “el PSOE creó el caldo de cultivo para esta estrategia de ataque a la concertada”.

González Medina criticó que el anunciado recorte de 32 unidades “no se ha negociado, es una imposición del Gobierno, y ni siquiera se ha informado a los grupos de la Junta”.

“Y es además un recorte cobarde, porque se hace en centros pequeños y en zonas muy castigadas económica, social y demográficamente”, resaltó, a la vez que denunció que también se quiere castigar a los que protestan, ya que se centra en el Nazaret de Oviedo y en los de las Cuencas , donde el papel de estos centros es encomiable y deberían ser merecedores de premios y no de castigos”, señaló.

El parlamentario popular subrayó que el PP va a seguir defendiendo con toda la firmeza el derecho de las familias a elegir el centro y el modelo educativo en que estudien sus hijos, “que se ve vulnerado con este recorte”, exigió una mayor flexibilidad en los criterios a aplicar.

En es sentido, afirmó que hay diez unidades que no se deberían cerrar si se aplicase la ratio de 23 alumnos por aula que se utiliza para la escuela pública, y no los 25 que se impone en la concertada.

Medina reclamó por tanto “la revisión inmediata de la propuesta, para que se inicie una negociación y se busque el consenso, así como fórmulas para mantener el empleo para los 2.633 trabajadores de la concertada.