El Comité Ejecutivo Regional cierra filas con la parlamentaria, que ha sufrido acciones violentas de presión en Oviedo y Avilés y asegura que "no se pueden permitir amenazas para que cambiemos el sentido del voto"

La diputada del Partido Popular de Asturias en el Congreso Carmen Rodríguez Maniega ha formalizado hoy ante el Cuerpo Nacional de Policía una denuncia por acoso político violento, después de poner verbalmente el pasado viernes en conocimiento de la Comisaría las coacciones e insultos que está sufriendo en los últimos días. Por el momento, se ha producido un episodio de acoso este fin de semana en la sede del Partido Popular en Avilés, donde Maniega se encontraba con uno de sus hijos, y otra acción violenta tuvo lugar hace diez días en Oviedo, donde fue perseguida durante una hora por un grupo de integrantes del colectivo de Afectados por la Hipoteca en Asturias y Stop Desahucios. Los radicales increparon a la diputada en la vía pública cuando salía de una reunión en la sede de la Federación Asturiana de Concejos, en la céntrica calle Uría. Los extremistas le gritaron "asesina, criminal y sinvergüenza" a la parlamentaria, que tuvo que pedir ayuda a la Policía para podrer entrar en un taxi. 
 
El Comité Ejecutivo Regional del PP, reunido hoy en Oviedo, ha manifestado todo su apoyo y cariño a Carmen Rodríguez Maniega, y la presidenta regional del partido, Mercedes Fernández, ha condenado los acosos y actos incívicos y violentos, y mostrado toda su adhesión y solidaridad con la representante política popular. "Vivimos en una sociedad libre y todo el mundo tiene derecho a manifestar ideas, discrepancias, y falta de sintonías, pero estas discrepancias deben canalizarse a través de la palabra, no mediante métodos o sistemas intimidatorios", dijo Mercedes Fernández a los periodistas al término del Ejecutivo. 

«Diputados del PP estamos sufriendo estos episodios de acoso en las últimas semanas en toda España», comentó, por su parte, Carmen Maniega, que también es secretaria general del PP avilesino y vicesecretaria general de Política Municipal de los populares asturianos. «En un primer momento, decidimos no hacer nada para evitar un 'efecto llamada', pero el acoso ha ido a más, afectando a nuestros familiares y vecinos». Maniega recordó que recientemente mantuvo una reunión de dos horas con representantes de esta colectivo, pero «no es un grupo interesado en dialogar, sino en la presión, que no respetan las mínimas normas democráticas».

Episodio en Avilés

Ante esta situación, desde el Partido Popular se decidió denunciar a la Policía estos hechos para frenar los actos de violencia hacia los cargos públicos populares. En el caso concreto de Maniega, después de ese planteamiento, el pasado viernes sufrió un nuevo episodio de acoso en la sede del PP en Avilés, donde se encontraba con su hija. «Llamé a la Comisaría del Congreso y denuncié el hecho. Vinieron agentes de la Policía Nacional de Avilés y recogieron algunos de los carteles pegados. El lunes confirmaré la denuncia», declaró la diputada nacional.

Maniega expresó ayer su inquietud porque «esta situación no es normal en una democracia, además de que afecte a mi familia. Si todos asumimos que dar regalos a un diputado para que cambie su voto es corrupción, también debemos entender que no se pueden permitir amenazas para que cambien el sentido de su voto. La violencia no se puede entender como gajes del oficio a los que están sujetos los diputados».