Mercedes Fernández califica de insólita, incoherente y poco edificante la huelga obligatoria de diputados del 8-M, cuando además la izquierda no renuncia al salario de ese día, y denuncia que el presidente del Parlamento no actúa con imparcialidad

La presidenta del Partido Popular, Mercedes Fernández, denunció hoy que este jueves “se me pone silicona en mi escaño, porque teniendo la intención de cumplir con mis tareas de parlamentaria, como líder del principal partido de la oposición, se me impone una huelga al no convocar el Pleno el presidente de la Junta”.

Mercedes Fernández se refirió así a la huelga a la que obligan los grupos de la izquierda para el Día de la Mujer, y explicó que el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo determinan que “el derecho de huelga es individual, porque cada uno la ejercita según sus pretensiones”.

“Por una dejación de funciones del presidente de la Junta, el socialista Pedro Sanjurjo, se nos obliga al PP a no acudir a la sesión de control al Gobierno del jueves, y se nos impone una huelga cuando ni la Constitución, ni el Tribunal Constitucional ni los derechos más consagrados en el ámbito laboral establecen que las huelgas puedan tener carácter imperativo”, subrayó.

La presidenta apuntó además que “se da una situación singular, porque parece ser que no quieren abdicar de sus derechos retributivos, lo que es un sinsentido, porque es consustancial al derecho de huelga la no percepción de salarios y cotización”.

La líder del PP destacó que esta situación “no es de estos tiempos, con el trabajo que nos costó a las mujeres llegar a los Parlamentos; es algo insólito, incoherente y poco edificante”.

Mercedes Fernández se refirió también a lo sucedido en la Cámara en el Pleno del pasado viernes, en un debate sobre el futuro de las pensiones, cuando desde el público que asistía a la sesión, invitado por Podemos, se insultó a una diputada de Foro, a la que se le llamóp “zorra”. “Es intolerable e inadmisible”, recalcó

Cherines acusó a Sanjurjo de actuar con parcialidad: “No fue el presidente de toda la Cámara, lo que se repite con cierta asiduidad, e incurrió en una dejación de funciones en menoscabo de la buena imagen de las parlamentarias de la Junta”.

La presidenta censuró que cuando se está a una supuesta huelga de parlamentarios en defensa de los derechos de la mujer, los grupos que impulsan este paro “han quedado silentes ante el insulto, a excepción de Gaspar Llamazares, al que agradezco su postura”.

Asimismo, Mercedes Fernández criticó que Sanjurjo siempre utilice la muletilla de “ruego que se respete a quien está en el uso de la palabra, cuando el orador no respeta a los diputados; resulta una astracanada más de Sanjurjo”.