José Ramón Fernández, portavoz municipal del Partido Popular, acusa al alcalde socialista de no defender los intereses del concejo y de ser un mero "funcionario del PSOE", además de "autoritario"

José Ramón Fernández Gutiérrez nació en Regueral, la parte rural de la parroquia de Candás (Carreño), el 19 de mayo de 1981. La afición por la política, que ha terminado convertida en parte sustancial de su labor diaria, empezó siendo muy joven. El hoy portavoz municipal del Partido Popular de Carreño recuerda que “con diez u once años ya me gustaba ver debates en la tele y escuchar las tertulias de la radio, en los tiempos de Luis y Antonio Herrero en Antena 3 Radio”. Prueba de esa vocación política temprana es que conserva en la memoria la primera victoria del Partido Popular en unas elecciones de carácter nacional, las europeas de 1994.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo, desde agosto de 2006 es funcionario del Cuerpo Superior de Administradores del Principado de Asturias, con plaza asignada a la Consejería de Hacienda y Sector Público. Un trabajo que “no es sólo un medio para ganarme la vida, sino otra forma de servicio público”, asevera.

En esta entrevista, elaborada por la Oficina de Información del PP de Asturias, José Ramón Fernández analiza la vida política de Carreño “como concejal del pueblo del que soy y en el que vivo junto al resto de mi familia, un verdadero honor”. La política municipal, explica, “es la más pegada a los problemas cotidianos de la gente, y en ese aspecto, a veces, es la más exigente y la más comprometida”. “A los que nos gustan los retos, hacer política local es aprender cada día y servir cada día de forma cercana. Se puede ver la utilidad de las acciones, y eso es muy gratificante”, agrega

-Más allá de esa vocación temprana, ¿cómo fueron sus inicios en política?

-Empecé como interventor del PP en una mesa de Candás en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2003. A lo largo de ese mandato municipal, hasta 2007, colaboré con el partido en lo que me pedía Víctor Muñoz de la Vega, por entonces presidente local, y una de las personas de las que más he aprendido, por su prudencia y bonhomía, y por la solidez de sus convicciones.

-Y a partir de ahí...

-En 2007 fui el cuarto de la candidatura del PP a las elecciones municipales en Carreño y resulté elegido concejal. Por aquel entonces ya estaba totalmente implicado en la vida del Partido Popular, aunque curiosamente no me afilié hasta el 31 de octubre de 2008. Desde ese día soy el afiliado número 27.055 del PP de Asturias. 

-¿Cómo ha cambiado el municipio en los años que lleva como concejal?

-La evolución no ha sido positiva. En estos años hemos estado inmersos en la misma crisis económica que asola a toda España, pero en el caso particular de Carreño hemos vivido el desmantelamiento de las últimas fábricas de la industria conservera, que durante décadas fue señera en la actividad económica local. Desde el punto de vista de la gestión del gobierno local, que es lo que uno mejor puede juzgar desde su posición como concejal, se ha profundizado en el ensimismamiento y la falta de liderazgo del gobierno y el alcalde en la resolución de los problemas que nos conciernen como municipio. El PSOE de Carreño siempre va por detrás, nunca se adelanta planteando soluciones.

-¿Qué problemas tiene en este momento Carreño?

-Los problemas de Carreño son los problemas de los vecinos, y en ese sentido, lo que preocupa fundamentalmente es la crisis económica. Creo que un Ayuntamiento bien gobernado puede poner en marcha políticas concretas que contribuyan a mejorar la situación económica.

Menos impuestos

-¿Por ejemplo?

-Fundamentalmente, en dos direcciones. La primera, moderando la presión fiscal, rebajando tributos locales. En nuestro caso, desde el PP de Carreño hemos incidido en la necesidad de rebajar el IBI, la plusvalía y las tasas que afectan a servicios esenciales de carácter municipal, como el abastecimiento de agua, el alcantarillado y la recogida de residuos. La otra cara de la política de moderación fiscal pasa por la austeridad en el gasto. Es imprescindible reducir el gasto corriente, y para ello proponemos reformas concretas como la reestructuración de la Mancomunidad, para evitar duplicidades.

En el paseo marítimo.

-¿Y el segundo ámbito?

-El otro campo de actuación que puede contribuir a mejorar la situación económica desde el ámbito local es la supresión de trabas administrativas, además de la puesta en marcha de una política de información accesible y transparencia total en la gestión pública.

-¿Más problemas de Carreño?

-Otro problema importante es la contaminación. En Carreño tenemos una industria importante que defendemos como fuente de empleo, de riqueza y de ingresos, lo cual debe armonizarse con la necesaria protección del medio ambiente. Un reto preciso y concreto es la aplicación de medidas contra la contaminación atmosférica, que el gobierno del Principado no termina de poner en marcha y el gobierno local no acaba de exigir como desde el PP se le recuerda una y otra vez.

-¿En qué estado se encuentran las cuentas del concejo?

-El municipio de Carreño tiene ingresos muy importantes procedentes de las grandes empresas que están en nuestro término municipal, lo que permite que, por ejemplo, en 2013 el presupuesto de ingresos inicialmente previsto fuera de 14,3 millones, y que finalmente se hayan ingresado más de 15 millones. Pese a ello, y evidentemente como consecuencia de la incapacidad de los socialistas para gestionar el dinero público, el Ayuntamiento se vio obligado a acudir al plan de ajuste a principios de 2012, para hacer frente a una deuda a proveedores pendiente de pago. Gracias a ese plan de ajuste y a la aplicación del techo de gasto establecido por la legislación estatal de estabilidad presupuestaria, el Ayuntamiento ha podido reducir su deuda en los dos últimos años y no acudir a nuevos préstamos.

-O sea, que ha sido el Gobierno del Partido Popular el que ha sacado al Ayuntamiento del atolladero.

-Sí, ha sido el PP el que, con sus medidas, ha roto la tendencia anterior, que era el aumento constante de la deuda municipal. La disciplina presupuestaria aplicada por el Gobierno de la Nación ha servido para embridar las cuentas del municipio, pese a las constantes críticas del PSOE local. De hecho, ahora sacan pecho por la reducción de la deuda, cuando ha sido la aplicación de las políticas de austeridad que establece la legislación estatal la que ha facilitado dicha reducción.

-¿Qué piensan los habitantes de Carreño de la actuación del alcalde, el socialista Ángel Riego?

-La opinión más cualificada de los vecinos se expresa en las urnas, y pese a que el PSOE ganó las últimas elecciones, lo cierto es que bajó más de cuatro punto en relación con las elecciones anteriores. Sinceramente creo que después de quince años en el cargo y tras numerosas muestras de un talante escasamente democrático, un gusto casi irrefrenable por el enfrentamiento y una aversión a la puesta en marcha de soluciones ágiles a los problemas que se van planteando, creo que muchos vecinos empiezan a estar muy cansados del gobierno del señor Riego.

Un funcionario del PSOE

-¿Defiende los intereses del concejo?

-Los hechos son tozudos a la hora de señalar que lo que el señor Riego defiende en primer lugar son los intereses de su partido. En este punto quiero reivindicar la capacidad de aquellas personas que formamos parte de partidos nacionales de compatibilizar la defensa de un proyecto político amplio, caracterizado por unos principios ideológicos fundamentales, con una actitud reivindicativa que, desde la lealtad, puede permitir la discrepancia también con tu propio partido. A veces los intereses locales requieren mantener ciertos matices y eso es lo que nunca practica el Sr. Riego. Como ejemplo, lo que pasa en la ciudad residencial de Perlora. Pese a recibir incumplimientos tras incumplimientos, actuaciones incompletas, retrasos, promesas demostradamente falsas, el PSOE de Carreño no es capaz de esbozar la más mínima crítica. El alcalde socialista de Carreño no actúa como alcalde, su papel es el de un funcionario del PSOE que desgobierna los destinos de este concejo.

-¿Qué pasa con Perlora?

-Es la crónica de un abandono realizado a conciencia por el PSOE desde hace muchos años. La gestión socialista de la ciudad residencial de Perlora fue ruinosa, hasta provocar su cierre, y desde ese momento el Principado no ha cumplido siquiera la obligación mínima de conservar las instalaciones, algo que como propietario de las mismas debería realizar sin necesidad de esperar a derrumbes como el ocurrido el pasado verano con el chiringuito de la playa de Carranques. Ahora se está acometiendo un pequeño lavado de cara, pero seguimos sin conocer los planes del Principado para la ciudad residencial. El gobierno de Javier Fernández  tiene que dar respuestas claras sobre este asunto. ¿Quiere enterrar definitivamente el futuro de la ciudad residencial o tiene algún proyecto que permita recuperar su actividad y ser un foco de atracción turística?

El presidente y el portavoz del PP de Carreño, con Cherines.

-¿Por qué defiende la necesidad de presentar una moción de censura?

-Desde el Partido Popular de Carreño hemos sostenido que, ante una situación de abandono excepcional, que  tiene su exponente más claro en todo lo ocurrido con el cierre al tráfico del paseo marítimo, pero que se constató con más profundidad en la manifestación ciudadana del pasado mes de agosto, se requieren soluciones excepcionales. Si el gobierno local no responde, la solución pasa por cambiarlo, poniendo en marcha políticas concretas  que hagan posible que las cosas mejoren. Eso sólo se consigue con una moción de censura, y por eso nosotros hemos planteado la necesidad de su presentación. Desgraciadamente, la propuesta abierta y generosa del PP ha sido despachada negativamente por el sectarismo de la izquierda. Una vez más ha quedado patente que la alternativa al socialismo pasa por el Partido Popular, que es la opción política que con más claridad y solidez está planteando que otras políticas son posibles y recomendables para salir del marasmo actual.

-Parece que el regidor está enfrentado hasta a su propio grupo, a la vista de sus últimas votaciones plenarias.

-El voto contrario del alcalde frente a la moción que planteamos para solucionar el conflicto del paseo marítimo, distinto de la abstención adoptada por el resto de concejales socialistas, es otra muestra del sinsentido que caracteriza la gestión gubernamental de este asunto. Desde el Grupo Popular hemos preguntado públicamente por qué los concejales del PSOE no votan lo mismo que el señor Riego, si la actuación de éste es tan correcta y tan necesaria como suelen señalar. Incoherencia, falta de transparencia y negación de cualquier solución viable, ésas son las notas esenciales de la actuación socialista ante este problema.

-¿Qué soluciones propone el Partido Popular para las cuestiones que preocupan a los habitantes?

-Estamos empeñados en la introducción de mejoras en la gestión municipal. Además de nuestras propuestas para rebajar la presión fiscal, estamos convencidos de que los servicios públicos pueden ser más útiles para los vecinos si se gestionan con más rigor y seriedad. Un ejemplo es el hecho de que el Ayuntamiento de Carreño lleve más de diez años sin un plan estratégico de subvenciones que planifique con criterios objetivos la política de gasto público en esa materia. Ahora se está elaborando dicho plan gracias a la aprobación de una moción que presentó el PP. Pongo este ejemplo porque los populares queremos que se pongan en práctica medidas que incidan en la aplicación controlada y eficiente del dinero público. Sólo así será posible reducir la presión fiscal que soportan los vecinos y los emprendedores del concejo.

-Hace un especial hincapié en la política fiscal.

-Es que es esencial dejar de sangrar el bolsillo de los vecinos, como bien defiende nuestra presidenta, Mercedes Fernández. Creemos que es fundamental predicar con el ejemplo. Si los vecinos se aprietan el cinturón, ¿por qué no el Ayuntamiento? ¿Por qué no podemos reducir el gasto superfluo para así poder aliviar la pesada carga tributaria de los carreñenses? Nuestro concejo tiene una de las presiones fiscales más altas de Asturias y estamos empeñados en que eso deje de ser así.

Reducción de gastos

-¿Cómo influirían esas propuestas en el día a día de los vecinos?

-La reducción del gasto superfluo puede permitir la liberación de dinero público que debería concentrarse en la atención de las necesidades de los vecinos de la zona rural y en los gastos de carácter social, destinados a atender situaciones de emergencia. Desde el PP de Carreño creemos que el presupuesto es un instrumento fundamental para hacer efectivo el principio de solidaridad, y todo ello es posible hacerlo en un marco de austeridad y eficiencia. Si gestionamos mejor y suprimimos el gasto corriente prescindible, podemos atender las necesidades básicas y al mismo tiempo dejar de sangrar el bolsillo de los vecinos. El Ayuntamiento no puede gastar en todo, pero sí puede y debe concentrar el dinero público municipal en el ejercicio de sus competencias y en mejorar aspectos cotidianos pero relevantes en la vida de los vecinos.

En la Ciudad de Vacaciones de Perlora.

-¿Cómo es posible que el argayo que afectó al paseo de Candás siga sin reparar cuando ha pasado ya tanto tiempo?

-Este es uno de esos ejemplos de la pésima gestión socialista. Un asunto que debió solventarse con agilidad y consenso, ha terminado por encanallarse y enquistarse, de tal manera que un año después del argayo que originó el cierre, el paseo marítimo sigue cortado al tráfico y la familia desalojada de su vivienda continúa clamando por una respuesta a su situación. Hay dinero público consignado en el presupuesto municipal, a lo que se añadiría una partida anunciada por la Consejería de Fomento. La oposición, desde el primer momento,  apoyó la realización de las obras con carácter inmediato para solventar los problemas de seguridad y garantizar la apertura al tráfico rodado. Desde hace ya un año existen los mimbres necesarios para solucionar este problema, con consenso político y ciudadano.

-¿Y qué ocurre entonces?

-Pues bien, inexplicablemente, el alcalde y el gobierno se han instalado en una actitud incomprensible de exigencia a la familia desalojada de unas obras que desbordan el ámbito de sus responsabilidades, orillando en todo momento las funciones del Ayuntamiento como Administración competente para la gestión de la carretera del paseo marítimo, tras la cesión efectuada por el Principado de Asturias. Como el alcalde no aporta información, ni da razones de su actuación, seguimos sin poder explicar con razonamientos lógicos la actuación del gobierno en este asunto.

-¿Por qué el equipo de gobierno local no ofrece una solución a la familia afectada?

-Ellos son víctimas del argayo igual que todos los vecinos que sufrimos el cierre del paseo marítimo. En su día padecieron otro desalojo como consecuencia de otro argayo que tuvo su origen en las excavaciones ilegales en la construcción de un edificio al lado de su casa, como declara una sentencia. A lo anterior se añade el hecho de que el Ayuntamiento aceptó la cesión del paseo marítimo con la condición de que el Principado estabilizara la ladera del monte, y dichas obras aún no se han realizado, hecho por el cual el Pleno del ayuntamiento acordó el pasado mes de noviembre la interposición de un recurso contencioso administrativo contra la Administración autonómica demandando la realización de esas obras de estabilización. En definitiva, en este asunto hay una concurrencia de culpas privadas y públicas que no pasan precisamente por la responsabilidad principal de la familia. Eso consideramos desde el PP, ateniéndonos a los hechos constatados hasta el momento.

-Pero Riego hace otra interpretación.

-Desgraciadamente, el alcalde y el PSOE han interpretado erróneamente que la defensa del interés municipal pasa por machacar y cebarse con esta familia, y nosotros creemos que esa no es la solución. La solución es que el ayuntamiento ejerza su responsabilidad, realice las obras con diligencia, abra el paseo marítimo, y a continuación exija las responsabilidades de terceros que resulten procedentes.

-El sector ganadero es otra clave en la economía del concejo. ¿Lo apoya lo suficiente el gobierno local en particular y el PSOE en general?

-El sector ganadero, la agricultura y la pesca son muy importantes en Carreño. Una parte relevante de los vecinos dedican sus vidas a esas actividades y desde el PP entendemos que es necesario llevar a cabo políticas que las fomenten y faciliten. En el plano local, una vez más, la política tributaria es el elemento fundamental que puede ayudar a estas personas en el desarrollo de sus actividades. Muchos vecinos de la zona rural se quejan de la subida brutal del IBI, y eso repercute negativamente en sus economías, por eso planteamos una rebaja de este impuesto, para paliar los efectos del catastrazo. Exactamente igual ocurre con la tasa por abastecimiento de agua. En contraposición con las políticas del PSOE, el Partido Popular sí cree en el campo y ayuda a las personas que lo trabajan. Prueba de ello es el éxito la negociación de la PAC. En ese sentido, agradecemos la campaña de información que el PP de Asturias está haciendo en todo el ámbito rural de la región, para explicar el resultado de la negociación llevada a cabo en la Unión Europea por nuestro Ministro de Agricultura.

Propuestas económicas

-¿Cómo podría potenciarse la economía del concejo?

-Además de con menos impuestos y menos trabas administrativas, el turismo tendría que ser una nueva fuente de riqueza. Carreño tiene los atractivos necesarios para que así sea, pero aquí nos damos de bruces con la ausencia de una política regional en la materia que sea digna de tal nombre, y con la lacerante situación de la ciudad residencial de Perlora, abandonaba y condenada al ostracismo por el PSOE, tanto local como regional.

-¿Cómo ha quedado la industria asociada tradicionalmente a su concejo tras tantos años de políticas socialistas?

-Es evidente que el desmantelamiento de determinadas industrias locales, como las conserveras, tiene una dinámica que muchas veces supera lo puramente local y está anclada en la situación económica general. Ahora bien, en el caso de Carreño no puede desconocerse que la parsimonia de los gobiernos socialistas a la hora de afrontar en el momento oportuno el desarrollo urbanístico de espacios destinados a esas industrias, fue un ingrediente que contribuyó  de forma  negativa a la decisión de abandonar Carreño por parte de determinadas empresas de ese sector conservero al que me refería. Aquí vemos otra vez ese vicio denunciado por el PP en la actuación gubernamental del PSOE: siempre están en la retaguardia, y cuando toca ser vanguardia, adelantarse a los problemas futuros y actuar, se esconden o desaparecen, y eso equivale a defraudar las esperanzas y los derechos de los ciudadanos a tener gobernantes responsables y resolutivos.

-¿En qué situación se encuentra el partido de Álvarez-Cascos en el concejo?

-En las elecciones de 2011 el PP obtuvo cuatro concejales y Foro, dos. A lo largo de estos tres años, desde el PP de Carreño hemos buscado el acuerdo y la colaboración con el resto de partidos de la oposición, especialmente con aquellos que comparten con nosotros bastantes ideas. Creemos que es necesaria la unidad del centro-derecha, bajo las siglas del Partido Popular, y en ese sentido la coordinación y la cooperación son pasos necesarios para avanzar ese objetivo.

-¿Qué les diría a quienes le votaron en 2011, para que ahora apoyen de nuevo al Partido Popular?

-Desde el máximo respeto a todas las opciones políticas, creo que en Carreño la alternativa más consistente frente al PSOE la encarna el Partido Popular. Los votantes de Foro, al igual que los del PP, quieren un cambio después de tantos años de desgobierno socialista, y humildemente considero que la herramienta más útil, fiable y sólida para procurar ese cambio es el voto para el PP de Carreño.

-¿Por qué Carreño necesita un cambio de la mano del PP?

-La alternancia es signo de normalidad democrática. Carreño estuvo gobernado durante veinte años por IU, y desde 1999 tiene un gobierno del PSOE. 2015 puede ser el año del cambio. Necesitamos políticas nuevas, que piensen más en la gestión eficaz, cercana y transparente, que es una de las fortalezas del PP. Lo que podemos y queremos hacer es gestionar los recursos públicos municipales para solucionar con solvencia los asuntos que son de competencia municipal. Ofrecemos un gobierno de las pequeñas cosas, que son las cosas propias de un ayuntamiento, con respuestas verdaderas y efectivas. No creemos en el 'vuelva usted mañana'. Defendemos y aplicamos la resolución inmediata de los asuntos siempre que ello sea posible. El PSOE ha demostrado que ejerce el poder con autoritarismo y con un gusto poco razonable por la creación de problemas. Están oxidados, empecinados  y no ofrecen soluciones. El PP ofrece aire fresco, altura de miras y lo más importante, capacidad de gestión y resolución.

-¿Cómo ve al Partido Popular de Asturias desde la llegada a su Presidencia de Mercedes Fernández?

-Mercedes Fernández es el cambio ordenando y necesario en el PP de Asturias. Soy de los que piensan que nuestro partido estaba necesitado de una gran transformación que empezó con la asunción de la presidencia regional por su parte y que todavía continúa. Procuro ver el lado bueno de las cosas, y a veces, hasta desgarros tan relevantes como el que supuso la escisión del año 2011 con la creación de Foro, deben servirnos para recapacitar, reflexionar, hacer autocrítica y llevarnos a la conclusión de que solamente siendo mejores que los demás actores políticos podremos recuperar la confianza de nuestros conciudadanos. Mercedes Fernández está reconstruyendo el PP de Asturias con el concurso de todos sus integrantes, los cuales tenemos la certeza de que  esta es la casa común del centro-derecha asturiano, la mejor alternativa, la confiable, frente al PSOE caduco que nos desgobierna.

-¿Qué destacaría de su gestión al frente del partido y de su trabajo en la Junta General del Principado?

-Mercedes aporta un método de trabajo basado en la perserverancia, la defensa de un programa sólido, el acercamiento a la gente y sus preocupaciones. En definitiva, representa el ejercicio del servicio público desde la ejemplaridad. Creo que son valores importantes que tienen un gran protagonismo en su gestión al frente del partido. Otra pieza esencial es el trabajo del grupo parlamentario en la Junta General. Como portavoz de un grupo municipal puedo asegurar que los diputados en su conjunto están muy cerca de los problemas de los vecinos de los diferentes concejos y que ahora, más que nunca, nos sentimos partícipes del trabajo parlamentario que se está realizando. Creo que en ese trabajo, al igual que en la trayectoria actual del partido, la clave es ponerse en el lugar del ciudadano. Empatizar con los votantes y sus problemas, sus sentimientos y sus preocupaciones. Ese el presupuesto necesario para recuperar su confianza y considero que esa es la trayectoria positiva que se está siguiendo.