Presidenta del PP de Asturias y portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Junta General del Principado

Nací en Gijón, el 4 de agosto de 1960, y estoy casada. Con 22 años me licencié en Derecho por la Universidad de Oviedo, y enseguida empecé a ejercer como abogada, dando también clases en la Universidad, en el área de Derecho Civil. Más tarde me licencié en Ciencias Políticas y en Sociología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), donde impartí las asignaturas de Historia del Derecho y Derecho Procesal. Creo que la formación es un camino que no termina nunca, una inversión en tiempo y en esfuerzo que nos hace más libres.

Como decía, al poco tiempo de terminar la carrera, mientras preparaba los cursos de doctorado, empecé a ejercer como abogada. Pero la política siempre había sido mi pasión. Lo sigue siendo.

Así que en 1983, cuando me plantearon la posibilidad de incorporarme a las listas de mi partido, el único, para el Ayuntamiento de Gijón, no lo dudé. 

Viví muy intensamente mi etapa como concejal, trabajando a favor de mi ciudad. En 1991 pasé a ser la portavoz del Grupo Municipal del Partido Popular, responsabilidad que ejercí, en una primera etapa, hasta 1993, y después, desde 1995 hasta el año 2000. Durante todo este tiempo, desde 1989, fui también presidenta del PP de Gijón .

En esa época empezaron también mis responsabilidades a nivel nacional. Primero, al frente de la Secretaría Nacional del Área de Política Municipal del PP, entrando en el Comité Ejecutivo Nacional. Después, desde junio de 1993, como diputada por Asturias en el Congreso de los Diputados. 

Mercedes Fernández

Disfruté enormemente aquellos años como parlamentaria, primero en la oposición y después en el Grupo Parlamentario del primer Gobierno de José María Aznar. En la VI Legislatura, que comenzó en 1996, fui la portavoz adjunta del Grupo, y tras la victoria electoral del año 2000, fui nombrada Delegada del Gobierno en Asturias.  Fueron cuatro años de dedicación intensa, sin horarios ni fines de semana, al frente de un gran equipo de hombres y mujeres. Siempre trabajando por Asturias.

Posteriormente fui Síndica de Cuentas del Principado de Asturias, desde abril de 2005 a octubre de 2011. Ese año, después de llevar un cierto tiempo alejada de la primera línea política, enfrascada en números e informes, mi partido me reclamó de nuevo. Encabecé, en Asturias, la candidatura ganadora en las elecciones generales del 20 de noviembre, orgullosa por haber aportado tres diputados y tres senadores a la victoria de nuestro presidente, Mariano Rajoy.

Mercedes Fernández

Tocó volver al Congreso de los Diputados, a mi querida actividad legislativa, de nuevo como portavoz adjunta del PP. Apenas tres meses, hasta que, en febrero de 2012 y tras un sorprendente adelanto electoral, fui elegida como candidata del Partido Popular a la Presidencia del Principado de Asturias. Renuncié a continuar en el Congreso, y me puse al frente del Grupo Parlamentario Popular en la Junta General del Principado.

Ese mismo año mis compañeros me eligieron como presidenta del Partido Popular de Asturias, y formo parte del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular y de la Junta Directiva Nacional.

Mercedes FernándezLa labor que hemos desarrollado a lo largo de estos últimos tres años ha estado encaminada a un único objetivo: la defensa del interés general de Asturias. Ese trabajo, minucioso y constante, nos ha llevado a poder decir hoy que, de los cinco Grupos con representación en la Junta General del Principado, el Popular ha sido el que más iniciativas ha presentado, 6.214. Valga esta cifra no como “photo finish” de tres años de carrera, sino como muestra de la intensidad de una labor hecha desde el rigor, por parte de un Grupo Parlamentario que únicamente busca, aportando ideas, mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.

Esas más de 6.000 proposiciones, preguntas, interpelaciones o mociones sobre Sanidad, Educación, Empleo, Industria, Economía, Cultura, Agroganadería, Hacienda o Servicios Sociales componen un variopinto mosaico. Me gustaría pensar que con la forma del mapa de Asturias y con la huella de sus gentes, porque son a ellos a quienes nos debemos y es precisamente eso lo que hemos pretendido: que nuestra querida tierra fuese la protagonista. Que Asturias estuviese siempre en el centro del debate.

Seguramente habrá quien, en el tiempo que resta hasta la cita con las urnas del próximo 24 de mayo, se extrañe porque el Partido Popular diga en campaña lo mismo que lleva repitiendo estos últimos tres años.

No es momento de maquillar la realidad ni de sacar de la chistera propuestas irrealizables, basadas únicamente en el ilusionismo, en el engaño. Es, en cambio, la hora de impulsar las reformas que harán que Asturias pueda garantizarse un futuro mejor.

La necesaria bajada de los impuestos, con la supresión del de Sucesiones y la reducción del tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta de las personas Físicas; la garantía de que las familias podrán elegir, libremente, el colegio al que acudirán sus hijos;  el apoyo a la industria, a la innovación y a los emprendedores para favorecer la creación de empleo; un firme compromiso con los mayores y con las personas más vulnerables, y nuestra decidida apuesta por la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción son los elementos básicos de mi contrato con los asturianos.